En los próximos meses se espera que llegue al país uno de los vestigios indígenas, de los 50 mil que han sido extraídos del patrimonio cultural e histórico del país, según aseguró un empresario turístico.
Se trata de un ídolo que representa a una princesa indígena, que habría sido sacada de Nicaragua en 1932, por el general Benjamín Talley con el propósito de ser ubicada inicialmente en un cuartel estadounidense, la que posterior fue donada al Instituto Smithsonian en Washington, Estados Unidos.
Este esfuerzo involucra a Solentiname Tours, el Instituto Norteamericano Internacional Explores Society y el Instituto Nicaragüense de Cultura (INC).
Según Immanuel Zerger, coordinador de este proyecto y gerente general de Solentiname Tours, las autoridades del museo en donde se encuentra la estatua han solicitado a entidades culturales del país que se creen las condiciones de seguridad y protección para hacer efectiva la entrega de la misma.
“Nicaragua debe recuperar esos tesoros perdidos, pero para esto se deben crear las condiciones necesarias para preservarlos”, expresó Zerger durante una visita realizada ayer a la Isla Zapatera, en el Gran Lago de Nicaragua.
El lago junto a sus riquezas arqueológicas hace de Nicaragua única ante el resto del mundo, por esta razón es necesario que se impulsen programas que permitan la restauración y preservación de este patrimonio, aseguró.
Además de repatriar esta pieza arqueológica al país, Solentiname Tours impulsa un programa que pretende restaurar los sitios indígenas que se ubican en el archipiélago de Solentiname, debido a las condiciones precarias en la que se encuentran muchas de las estatuas y petroglifos.
En ese sentido indicó que, debido a la falta de recursos estatales, estos sitios arqueológicos han estado descuidados.
En las islas Zapatera y El Muerto se encuentran diversas estatuas así como petroglifos que reflejan las vivencias y tradiciones que experimentaron los ancestros, y que hoy son muestra viva y enigmática de los pueblos centroamericanos.