Ana Bell Griffith Burgheim interpuso denuncia en el Distrito Tres de la Policía Nacional, en contra del coronel del Ejercito de Nicaragua, Ricardo Wheelock, jefe del Centro de Historia Militar, quien según la denunciante, éste la golpeó en su pierna izquierda con la parte delantera del vehículo “station wagon” de cuatro puertas, color plateado, que conducía el militar.
“Yo estaba apoyando la marcha contra el aborto, cuando en eso el vehículo placas 000-655 golpeó en mi pierna, en ese momento se bajó del carro una persona a quien testigos como Sergio Román identificaron como Ricardo Wheelock. La fila de carros era larga, se escuchaban pitos de vehículos por todos lados, él se bajó de civil, no andaba de militar y trató de sacar una pistola de la guantera. Considero que una persona que dirige el Ejército no puede tener ese tipo de actitudes”, dijo Griffith.
La denunciante señala que en la discusión con el militar, ella fue defendida por una persona que se identificó como Francisco Rodríguez Martínez, quien fue agredido por Wheelock, que según la versión de la denunciante el militar intentó ahorcarlo y aparentemente amenazó a Rodríguez verbalmente en plena vía pública, propiamente en la esquina opuesta al Banco de Finanzas, en las cercanías del Hotel Crowne Plaza, a las 11:30 de la mañana. Rodríguez no pudo ser localizado para confirmar esa versión.
Un oficial de policía se presentó al lugar y exigió los documentos de identificación a ambos. El jefe militar se identificó con la tarjeta WHBR serie 510267-18445202. El agredido no puso ninguna denuncia contra el agresor .
Por su parte, el coronel Wheelock, al ser consultado telefónicamente, dijo que el agredido fue él, por las personas que se encontraban en el lugar.
“Lo que pasó fue que esta señora no dejaba pasar a nadie, se puso de policía, y yo debía llegar a mi oficina, debía aprovechar los pocos espacios que existían, pero ellos me agredieron, me patearon el carro y yo conducía lentamente, ella me agredió con un paraguas que andaba, admito que saqué mi pistola para que vieran que estaba armado y que dejaran de agredirme, mi carro está rayado y sí me identifiqué con mi carné del Ejército, tal como dice la denuncia, y andaba de civil porque estoy de vacaciones. Ya puse mi denuncia en la Policía”, dijo Wheelock.
El militar también admitió agarrar del cuello a una persona del sexo masculino, quien supuestamente estaba ofendiéndolo con palabras soeces. Dos oficiales del Ejército retiraron al manifestante del lugar.
Ambas personas interpusieron sus denuncias en la misma estación policial. De no existir una mediación entre las partes, la acusación pasará a la Fiscalía para valorar el caso en los Juzgados capitalinos en las próximas 24 horas.