La junta directiva de la Asamblea Nacional se comprometió a modificar el Código Penal vigente, para penalizar el aborto terapéutico con penas de diez hasta veinte años de prisión, tal como lo demandó una multitud de nicaragüenses que ayer marcharon liderados por las iglesias católica y evangélica de Nicaragua.
El Código Penal, vigente desde hace cien años, penaliza el aborto con uno a tres años de prisión, pero el aborto terapéutico, aplicado para salvar la vida de la mujer, no se penaliza.
Sin embargo, luego de la presión que ejerció la multitud y de la entrega de unas doscientas mil firmas a favor de la penalización del aborto terapéutico, René Núñez, presidente de la Asamblea Nacional, dijo que reformarán el Código Penal.
La reforma de la norma penal es para penalizar este tipo de aborto y endurecer las penas para el aborto no terapéutico.
“Estamos asumiendo un compromiso de asumir el proyecto de ley enviado por ustedes (dirigiéndose a la delegación religiosa que fue atendida por la junta directiva de la Asamblea) y cambiar el actual Código Penal”, dijo el presidente del Poder Legislativo.
Núñez explicó que la forma “más rápida de cumplir con la demanda de los sectores religiosos” es reformar el Código Penal vigente, por lo cual se comprometió en nombre de la junta directiva de la Asamblea Nacional, a poner el tema en agenda para la próxima semana.
Las mociones propuestas por las iglesias católica y la evangélica serían presentadas por la primera secretaría de la Asamblea Nacional la próxima semana, posteriormente se presentaría a plenario y luego pasaría a la Comisión de Justicia para que dictaminen las reformas. Una vez completado este proceso, el dictamen final será presentado ante los 92 diputados del Poder Legislativo, para su votación.
El proceso de reforma tardaría de quince días a tres semanas. La primera secretaria de la Asamblea Nacional, María Auxiliadora Alemán, aseguró que esa instancia “trabajará con diligencia” para aplicar las reformas.
Pese a la decisión tomada por los diputados, la Asamblea Nacional continúa discutiendo un nuevo Código Penal que en su artículo 146 asegura que el aborto terapéutico no es punible, contrario a la petición de los sectores religiosos. Este Código fue aprobado en lo general desde el 2001, pero hace falta que se apruebe en lo específico.
La actitud de los diputados fue catalogada por los sectores feministas como una “violación a los derechos humanos de las mujeres”, mientras el Arzobispo de Managua, monseñor Leopoldo Brenes, elogió “el apoyo a la vida”.
ABORTO EN ELECCIONES
El cardenal Miguel Obando exhortó ayer a la población nicaragüense a votar contra cualquier propuesta electoral que promueva la legalización del aborto terapéutico en Nicaragua.
“Si habrá cierta persona, pues cada uno tiene su forma de pensar, pero el pueblo debe saber por quién votar el cinco de noviembre, tiene que ver quién cuida la vida, quién defiende la vida desde la concepción hasta que lo llamen de la casa del Padre”, recalcó Obando.
El candidato presidencial del Movimiento Renovador Sandinista (MRS), Edmundo Jarquín, manifestó el diez de agosto y lo reiteró el 13 de septiembre de este año, que estaba a favor del aborto, lo que provocó una serie de críticas en su contra.
A pesar de que la Conferencia Episcopal había prohibido a los candidatos de los partidos políticos que participaran en la marcha, portar mantas, gorras, camisas o cualquier tipo de identificación partidaria, para evitar la manipulación electoral, el Partido Liberal Constitucionalista (PLC) fue el único que usó esos objetos.
El arzobispo Leopoldo Brenes manifestó que la Iglesia católica se opone a cualquier iniciativa que promueva el aborto terapéutico y que le corresponde a los cristianos no permitir que eso suceda.
A la marcha, en la que las iglesias católica y Evangélica se unieron por primera vez en Nicaragua, también participaron el candidato a la Presidencia por la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), Eduardo Montealegre; la esposa del ex presidente Arnoldo Alemán, María Fernanda Flores de Alemán; la diputada sandinista Rita Fletes, funcionarios del gobierno del presidente Enrique Bolaños, entre otras personalidades.
Los miles de participantes provenientes de diferentes sectores religiosos, marcharon en medio de cantos religiosos, rezos y consignas como “Mujer, no te dejes engañar”, “Sí a la vida, no al aborto”, “Mamá, quiero vivir, di no al aborto” y “Abortar es matar”. En medio de la multitud se podían distinguir las imágenes de la Sangre de Cristo, la Dolorosa y el Divino Niño.
(Con la colaboración de Léster Juárez).