Unos 300 reservistas del ejército guatemalteco empezarán el lunes a dar seguridad a los buses que circulan en la ciudad de Guatemala, debido al aumento de robos y asesinatos de conductores.
“ Es un sistema completo que incluye unidades móviles y agentes encubiertos de la Policía”, dijo el viernes a la AP el vocero del ejército guatemalteco, Jorge Ortega.
En las últimas semanas, al menos cuatro conductores fueron asesinados por negarse a pagar las extorsiones que las pandillas cobran por dejar circular los buses en la mayoría de las zonas de la ciudad.
Los choferes de la colonia El Milagro, un suburbio en donde las extorsiones de las pandillas son frecuentes, suspendieron el servicio la semana pasada por más de tres días como protesta ante la muerte de varios de sus compañeros.
Los reservistas estarán armados con pistolas 9 milímetros, gas pimienta e inmovilizadores eléctricos, a la vez que estarán protegidos con chalecos antibalas, informaron las autoridades.
Según Ortega, dependiendo de la peligrosidad de los sectores, los soldados trabajarán en parejas en conjunto con al menos un policía.