Expandir el cultivo de la pitahaya con fines de exportación, en la zona de Ticuantepe, es una de las principales metas del Gobierno y de los productores de la fruta.
Sin embargo para lograrlo están claros que primero deben asegurar que la fruta esté libre de plagas, especialmente de las denominadas moscas nativas como la Anastrepha, considerada como una de las más destructivas, pues una hembra puede infestar hasta dos mil frutos, provocando con ello una putrefacción.
El director del Programa de Fomento a la Producción de Granos Básicos (KR2) del Instituto de Desarrollo Rural (IDR), Yubran Eslaquit, indicó que un total de 106 pequeños productores de Ticuantepe se proponen conseguir el objetivo.
Detalló que el grupo está trabajando en la certificación de la fruta. Lo que está implicando el cultivo de 104 manzanas de pitahaya y monitores constantes.
“Nosotros sabemos que la mosca no está en Nicaragua, pero se necesita probarlo por eso cada productor está cuidando sus plantíos (llevando a la vez registro del control)”, expuso.
con ventajas
Eslaquit refirió que los pitahayeros aspiran exportar el fruto a Estados Unidos, país con el que precisamente Nicaragua y el resto de Centroamérica, incluyendo República Dominicana, firmó un tratado de libre comercio (DR-Cafta), que está en vigencia en el país desde abril pasado.
En el acuerdo, Nicaragua logró eliminar las barreras no arancelarias, que en forma de medidas zoo y fitosanitarias impedían el acceso de la pitahaya en el mercado estadounidense.
“(En ese sentido) a través de KR2 queremos aumentar el cultivo de la fruta, queremos que más productores se integren al cultivo”, manifestó el funcionario.
Los productores de pitahaya de momento venden su cosecha a la empresa Hortifruti y a Costa Rica, a precios que, según sostienen, cubren por lo menos los costos de producción.