TEGUCIGALPA. - Los presidentes de Centroamérica concluyeron hoy una cumbre extraordinaria sobre seguridad con acuerdos de acción inmediata para frenar la violencia y delincuencia común que impera en la región.
Al final de la cita, que se celebró en el Club Campestre Bosques de Zambrano, unos 30 kilómetros al norte de Tegucigalpa, los gobernantes suscribieron la Declaración de Tegucigalpa, que consta de una veintena de puntos, en los que instruyen a diferentes instituciones sobre acciones a iniciar en materia de seguridad.
Además, Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua, suscribieron un acuerdo de cooperación aérea, que permitirá que los vuelos privados y comerciales entre estos países sean como nacionales, para agilizar la aeronavegación regional.
A la cumbre asistieron los presidentes Elías Antonio Saca (El Salvador), Oscar Berger (Guatemala) y Martín Torrijos (Panamá), lo mismo que los vicepresidentes Laura Chinchilla (Costa Rica) y José Urcuyo (Nicaragua).
También participaron el presidente electo de México, Felipe Calderón (invitado especial), mientras que la delegación oficial de República Dominicana estuvo representada por Luis Manuel Piantini, asesor de la Cancillería, y el primer ministro de Belice, Said Musa, por el embajador para Centroamérica, Alfredo Martínez.
El presidente electo de México solicitó a los gobernantes centroamericanos que expresaran en la declaración su rechazo a la decisión de EE.UU. de construir un segundo muro, de 1,125 kilómetros de longitud, en la línea fronteriza entre esos dos países.
La cumbre se celebró bajo un riguroso sistema de seguridad por parte de la Policía y el Ejército, lo que no impidió una manifestación del Comité de Organizaciones de Pueblos Indígenas de Honduras (COPINH), que declaró "persona non grata" al presidente de El Salvador y repudió la presencia del gobernante electo de México.