ROMA. - Un avión de línea que se dirigía a Turquía con un centenar de pasajeros a bordo fue secuestrado el martes por dos turcos que querían entregar un mensaje al papa Benedicto XVI, pero el aparato fue obligado a aterrizar en el sur de Italia, donde terminaron por entregarse y pedir asilo.
Los secuestradores se entregaron a la policía hacia las 20H00 locales (18H00 GMT), después de dos horas de negociaciones conducidas por el prefecto de Brindisi (sur de Italia), Mario Tafaro.
Todos los pasajeros, entre ellos un grupo de albaneses que viajaban a Arabia Saudita para participar en las celebraciones del Ramadán, el mes sagrado de ayuno musulmán, resultaron ilesos.
El avión de Turkish Airlines había despegado de Tirana (Albania) con destino Estambul (Turquía) y fue secuestrado cuando sobrevolaba Grecia.
La nave llevaba a bordo 107 pasajeros y 6 tripulantes, y fue interceptado por cazas griegos y luego por cazas F16 italianos que lo obligaron a aterrizar en Brindisi.
Según numerosas fuentes, los dos secuestradores, que no estaban armados, quieren entregar un mensaje al papa Benedicto XVI, quien deberá viajar a Turquía del 28 al 30 de noviembre.
"No son agresivos, no están armados y están dispuestos a liberar a los pasajeros a condición de que les dejen entregar un mensaje al Papa", indicó a la AFP el portavoz de la aviación civil.
Según la televisión turca, los secuestradores querían llegar a Roma.
ACTIVAN PLAN
El plan de seguridad para los casos de terrorismo internacional fue inmediatamente puesto en marcha por las autoridades italianas y el aeropuerto de Brindisi fue cerrado al tráfico.
La visita del Papa a un país con mayoría musulmana tendrá lugar poco después de la ola de protestas y críticas que suscitaron sus palabras pronunciadas en Alemania, cuando trazó una relación entre el Islam y la violencia.
Por ahora no se conoce el mensaje que los secuestradores quieren hacer llegar al pontífice, quien en reiteradas ocasiones ha lamentado las tensiones que provocaron sus comentarios, interpretados como un ataque a la religión musulmana.
El Vaticano sigue con atención las noticias sobre el secuestro del avión turco y "espera más elementos", afirmó el jefe de prensa de la Santa Sede, padre Federico Lombardi.
"Fuimos alertados. Esperamos tener más elementos", declaró Lombardi a medios de prensa italianos.
Según la agencia de noticias italiana Ansa, los secuestradores se encerraron en la cabina del piloto y pidieron asilo político a Italia.
El ministro italiano del Interior, Giuliano Amato, siguió todas las fases de la negociación.
Los aeropuertos de Brindisi y Tirana (Albania) estuvieron cerrados por varias horas y el tráfico aéreo local italiano fue desviado hacia el aeropuerto de Bari.