Cinco asesinatos son los casos más relevantes en Nueva Segovia que estaban en proceso de investigación, esclarecidos unos y otros todavía pendientes de resolver. Sin embargo, el jefe policial comisionado Héctor Zelaya considera que han realizado grandes esfuerzos por presentar pruebas contundentes y restaurar la sensación de seguridad que había perdido la población en los dos últimos meses.
Añadió que ese sentimiento de seguridad se dará en la medida que la Policía Nacional sea más efectiva en el proceso investigativo y que diseñe planes de prevención del delito con la comunidad y en conjunto con el Ejército.
En la efectividad del trabajo policial, el comisionado Zelaya mencionó asesinatos tales como el ocurrido el 20 de julio en el cerro El Tigre (Jalapa) contra los ciudadanos Alejandro González Rivera y Alexis Zeledón Rodríguez, presuntamente por un ajuste de cuentas. En éste no hay detenidos, dijo, pero el caso se está investigando para presentar evidencias que puedan ser presentadas a la autoridad competente.
El 4 de agosto en La Sidra (Jalapa), Santos Froylán Cruz Castellano fue asesinado de cinco balazos que le propinara el hondureño Alex Corrales Corrales; se presume que el móvil de hecho fue porque éste le daba protección a una propiedad en disputa. Están detenidos también como posibles autores Abraham Reyes García y Héctor Abraham Reyes. El caso fue remitido a la orden de la autoridad competente el 25 de septiembre.
El 19 de agosto en La Reforma (Murra) fue asesinada María Eusebia Carrasco Zaldívar. En el proceso investigativo se logra precisar que fue asesinada por equivocación y se determina que el autor es un sujeto que habita en el municipio Wiwilí, Nueva Segovia, y de quien está pendiente su captura.
La Policía consideró esclarecido el asesinato atroz ocurrido el 1 de septiembre en El Cambalache (Dipilto) contra el niño Bismarck Antonio López Zelaya; presentaba una herida en el área occipital, corte completo de una oreja con arma blanca, marcas de manos en su cuello, desgarro anal y aplastamiento del tórax por compresión de las rocas que tenía encima.
En la escena del crimen se ocupó una mochila, vestimenta, un machete, un palín y un saco, pero además capturó a Carlos Humberto Beltrán Molina (hondureño), José Julián Cárdenas Sánchez y Domingo de Jesús Cárdenas Sánchez. .