Sólo por un milagro se mantiene con vida Eddy Hernández González, de 21 años, quien recibió un balazo en la cabeza que le perforó el cerebro, a manos de un sujeto con el que tenía rencillas personales desde que eran estudiantes de educación primaria.
El herido se encuentra luchando contra la muerte y la única esperanza que lo mantiene con vida es un ventilador mecánico, ubicado en un rincón de la Sala de Cuidados Intermedios del Hospital Antonio Lenín Fonseca.
Yolanda Hernández González, de 26 años, hermana de la víctima, comentó que éste fue baleado la noche del domingo por un sujeto conocido sólo como “Fernando”, cuando salía de un bar, ubicado en la comarca Las Banderas, en Tipitapa.
Comentó que el pistolero le hizo un disparo, pero éste no lo impactó, sin embargo, el segundo fue directo a la parte superior del ojo izquierdo, penetró en el cráneo y se alojó en el cerebro.
Explicó que su hermano no es vago ya que trabaja. Señaló que la persona que lo agredió andaba en compañía de varios sujetos y que son integrantes de una pandilla.
Marcos Hernández González, de 38 años, hermano de la víctima, interpuso la denuncia en la Policía del Distrito Ocho, en Tipitapa. El autor del hecho todavía no ha sido capturado.
ESTADO CRÍTICO
El doctor Martín Casco Moraga, cirujano general del Hospital Antonio Lenín Fonseca, dijo que el joven está vivo por un milagro, ya que nadie sobrevive a ese tipo de herida.
“El joven recibió un balazo en el ángulo externo del ojo izquierdo, la herida es penetrante sin salida de bala y fue llevado a Sala de Operaciones. El estado del paciente es gravísimo y está conectado a un ventilador, a una máquina”, diagnosticó.
Explicó que la evolución es impredecible en estos pacientes, ya que eso depende de la desinflamación del cerebro. Agregó que la bala no se le puede extraer, ya que representa un peligro y si permanece en el sitio también lo es.