La Defensa Civil en coordinación con instituciones como la Cruz Roja, Cuerpo de Bomberos, Policía Nacional y el Ejército de Nicaragua realizó una demostración de los planes de emergencia que se ejecutan en cada zona de Madriz.
El ensayo se desarrolló en la comunidad conocida como Mansico, situada a 5 kilómetros al sureste de la ciudad de Somoto, donde un grupo jóvenes de esa área rural realizaron varias demostraciones de las técnicas de rescate y salvamento que han aprendido.
El entrenamiento incluye preparación física y técnica que miembros del Ejército de Nicaragua brindaron durante más de 52 días, esto como parte del plan de respuesta local, denominado Proyecto de Gestión de Riesgo con Enfoque en Derecho de la Niñez y Adolescencia.
El proyecto es auspiciado por el organismo Save the Children, de Noruega, y ejecutado por Defensa Civil y la Alcaldía del municipio de Somoto, en la que trabajó también la Red de Atención Psicosocial, y la misma población de la comunidad de Mansico.
El jefe de la Defensa Civil en la región de Las Segovias, el Mayor del Ejército de Nicaragua, Pedro Tapia, manifestó que con la realización de los simulacros queda demostrado el nivel de preparación que tienen y que adquieren los habitantes de esa comunidad somoteña.
Esto permitirá que tanto los pobladores, a través del comité organizado de esa zona, y la brigada de la Defensa Civil pueden dar respuesta, dentro de sus capacidades, a una eventual emergencia que se pueda presentar en la comunidad de Mansico. Y que permita la evacuación inmediata, a lugares más seguros, de los niños, adolescentes, los adultos enfermos, y de las personas de la tercera edad; cuando se den emergencias por inundaciones, deslaves y el desborde de ríos e incendios forestales.
El mayor Pedro Tapia dijo que el proyecto de capacitación y equipamiento de las brigadas locales de atención a las emergencias por desastres naturales se viene trabajando ya en 40 comunidades de los departamentos de Estelí, Madriz y Nueva Segovia.
Esto se continuará desarrollando durante un período de 5 años, gracias al apoyo que brinda el organismo Noruego Save the Children, lo que ha permitido equipar con medios técnicos y de comunicación a cada una de estas comunidades rurales.