Unas 46 tortugas marinas fueron decomisadas a miskitos y regresadas al mar por las autoridades del Distrito Naval del Atlántico (DNA), del Ejército de Nicaragua.
El capitán de navío, Manuel Salvador Mora Ortiz, dijo que comunitarios originarios de Awas Tara, Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN), se dan a la tarea de capturar la especie en extinción y las comercializan en la Costa, a pesar de un decreto presidencial que prohíbe la caza y venta de esa carne.
“Con la venia del Marena (Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales) y las alcaldías municipales hemos liberado tortugas tanto en Bluefields, Corn Island y comunidades de Laguna de Perlas, es prohibida la caza y venta de esa especie”, dijo Mora.
Recientemente, la Procuraduría Ambiental denunció a varias autoridades municipales y autonómicas de Bluefields por autorizar la caza, transporte y venta de carne de tortuga en territorios de la Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS).
Según la Sociedad para la Conservación de la Vida Salvaje (Wildlife Conservation Society, WCS), en Nicaragua cada año se sacrifican alrededor de once mil tortugas en especies de extinción.