Cuando se habla de la situación de la educación en el país no se puede dejar de mencionar que hay más de ochocientos mil niños fuera del sistema escolar, que la inversión por cada estudiante de preescolar, de acuerdo con datos del 2004, es de 20 dólares, 71 dólares para primaria y 32 dólares para secundaria, mientras que un universitario le cuesta al Consejo Nacional de Universidades (CNU) más de 900 dólares. Sin embargo, hay algunas cosas que no se toman en cuenta.
Las cifras del Ministerio de Educación, Cultura y Deportes (MECD) que aparecen en el disco Estado de la Educación en Nicaragua Año 2004, indican que para el 2004 la matrícula era de 1,545,341 estudiantes, el 18.72 por ciento estaba en colegios estatales no autónomos, el 54.24 por ciento en colegios autónomos, el 7.94 por ciento en privados con subvención, el 11 por ciento en privados, el 0.83 por ciento en municipales no autónomos, y el 7.06 por ciento en comunales no autónomos. El otro 0.21 por ciento pertenecía a ONG.
Quiere decir que sin contar las cuotas voluntarias que cobran los colegios autónomos, solamente el 73.02 por ciento de los estudiantes les cuesta en un ciento por ciento al MECD. En el caso de las universidades, el CNU tiene más del 60 por ciento de la matrícula de la educación superior, pero incluso dentro de estas universidades hay estudiantes que pagan matrículas y mensualidades.
Otro ejemplo de lo que no dicen las cifras es cuánto realmente invierte el Estado en el área social. Con el Programa Integral de Nutrición Escolar (PINE), por ejemplo, en el 2004 se llevó desayuno escolar a 355 mil niños, 325 mil financiados por el Programa Mundial de Alimentos y 30 mil por American Nicaragua Foundation (ANF) y Banco Uno.
En el 2005 se les llevó desayuno a 825 mil niños: 325 mil fueron financiados por el PMA, cien mil con Banco Uno y ANF y 400 mil con fondos del Banco Mundial. Hasta en el 2006 ya no se invirtió en este programa fondos del Banco Mundial y el MECD puso fondos propios para alimentación de 461 mil niños.
Es interesante lo que las cifras oficiales pueden decir, lamentablemente tardan mucho en ser entregadas. A inicios de septiembre de este año el MECD entregó las estadísticas escolares 2000-2005, datos generales que no especifican en qué tipo de centros están los estudiantes. Así que quienes deseen conocer cómo estaba la matrícula escolar 2006, probablemente deberán esperar hasta mediados del 2007.
Un dato interesante que no puede dejar de mencionarse es que cuando ya se tienen los datos de la matrícula escolar de los últimos años y se empieza a analizar que hay una reducción en la captación de estudiantes, el MECD alega que las cifras estaban mal, porque los directores de colegios autónomos inflaban las matrículas para recibir más dinero. Es decir que las cifras pueden además decir mucho de la eficiencia de una institución.