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Momento estelar de la historia alemana
Gregor Koebel
El autor es Embajador de Alemania en Nicaragua

En el año de 1990 el mundo cambió como en pocos años del siglo XX. Para los nicaragüenses el 25 de febrero de 1990 se llevaron a cabo las primeras elecciones libres en la historia del país, un paso gigante para la democracia y la paz. Nosotros, los alemanes, festejamos otra fecha en ese mismo año: el 3 de octubre. Ese día entró en vigor el acuerdo de unificación, el cual marcó el fin de cuatro décadas de división de nuestro país.

Los meses antes del 3 de octubre fueron entre los más agitados en la historia alemana. En el otoño de 1989 un éxodo masivo y la indignación sobre manipulaciones en las elecciones por parte del régimen socialista habían provocado una fuerte crisis en Berlín del Este. Cada vez más personas en Leipzig, Dresden y Berlín participaban en las “manifestaciones pacíficas de los días lunes”. Al final eran cientos de miles los que protestaban en contra de la falta de libertad y la división, bajo las consignas “Somos el pueblo” y “Somos un sólo pueblo”.

En la noche del 9 de noviembre de 1980 los líderes de la República Democrática Alemana cedieron ante la presión de la población y abrieron el muro, el cual durante 28 años había dividido a Berlín. Televidentes de todo el mundo vieron en vivo cómo una larga fila de carros tipo “Trabbi” rodaba hacia Berlín del Oeste y los famosos “pica pinos del muro” abrían hoyos en el concreto del muro.

Durante esos meses, detrás de los escenarios, los diplomáticos trabajaban arduamente y con éxito. El 31 de agosto el Canciller (Jefe de Gobierno) de la República Federal de Alemania, Helmut Kohl, el Primer Ministro de la República Democrática Alemana, Lothar de Maizeire, así como los representantes de Estados Unidos, Rusia, Francia y Gran Bretaña firmaron el acuerdo histórico que allanó el camino de la reunificación. Finalmente, la noche del 3 de octubre cientos de miles de alemanes del Este y Oeste celebraron juntos frente al Reichstag berlinés (sede tradicional del parlamento) el fin de la división de Alemania.

Con la reunificación se unió lo que siempre debió estar unido, así lo expresó en una ocasión el ex canciller Willy Brandt. Después de más de cuarenta años de separación, finalmente ahora los que viven en Frankfurt Oder pertenecen al mismo Estado de Frankfurt Main. Los berlineses viven en una sola ciudad en vez de en dos medias ciudades. Nadie necesita de un pasaporte para pasar de una Alemania a otra. La generación de jóvenes de hoy en día simplemente consideraría absurdo si las cosas fuesen de otro modo.

Sin embargo el año 1990 no sólo trajo consigo la unificación, sino que también representa, para el pueblo alemán, al término del siglo XX, el triunfo de una revolución pacífica en pro de la libertad, después de los fracasos de las revoluciones de 1848 y 1919. Desde el 3 de octubre de 1990 en Alemania viven por primera vez —después de dos dictaduras en suelo alemán— todos los alemanes en libertad y democracia. Eso también lo celebramos hoy.

El 3 de octubre de 1990 también tiene una dimensión que va más allá de Alemania. Pocos días antes la República Democrática Alemana se había retirado del Pacto de Varsovia. Al mismo tiempo la República Federal de Alemania continuó formando parte de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Hasta el último momento casi nadie creyó posible que la Unión Soviética iba a permitir eso. El hecho que lo hiciera era una clara señal para el mundo entero: la Guerra Fría entre las superpotencias y sus aliados en el Oeste y Este había llegado a su fin.

Este radical cambio se hizo sentir por todas partes. También en Nicaragua empezó el deshielo del clima político, el fin de la sangrienta guerra civil entre sandinistas y contras, las elecciones libres de 1990 y la instalación de un orden democrático. Lo más probable es que todo esto no hubiese sido posible sin el radical cambio que también trajo consigo la Unidad Alemana.

Al finalizar la división de Alemania también terminó la división de Europa. La caída de la “cortina de hierro” que atravesaba Europa, abrió un nuevo futuro europeo para los ciudadanos de Varsovia, Budapest y Praga. Este futuro ya comenzó. Desde mayo del 2004, 450 millones de ciudadanos viven en una Europa unida. Ocho Estados de la Europa del Oeste forman parte de la Unión Europea, otros se encuentran en fase preparatoria para su integración. Esto es un paso histórico para la democracia, el bienestar y la paz de Europa.

Por todas estas razones el 3 de octubre para nosotros los alemanes representa un momento estelar en la historia. Justamente en nuestra capital Berlín el día de hoy se celebran muchas recepciones y fiestas, en las cuales muchas personas brindan por la reunificación. Y en caso de que en su camino a casa los detenga un policía, ya sea en la Bernauer Straße o el “Checkpoint Charlie” (ambos antiguos puestos fronterizos entre Este y Oeste), entonces a lo sumo será un control de consumo de licor o de cerveza.

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