La Conferencia Episcopal y las iglesias evangélicas convocaron ayer a los nicaragüenses a marchar el próximo viernes contra cualquier tipo de aborto, y advirtieron a los partidos políticos que quieran apoyar la marcha a abstenerse de utilizar cualquier propaganda o bandera partidaria.
“Ciertamente encontrándonos en campaña política partidaria, no falta la tentación de que algún partido político quiera mezclarse entre nosotros como tal, bienvenidos todos, pero no queremos banderas de partidos, la única bandera que nosotros queremos esgrimir es la bandera de la vida, la lucha por la vida y sobre todo aquel que tiene derecho a nacer”, expresó el secretario de la Conferencia Episcopal, monseñor René Sándigo.
Asimismo dijo que la Iglesia no se opone a la participación de los partidos políticos en la marcha, pero no permitirán ni banderas ni camisas de colores partidarios para evitar que se politice la protesta que pide penalizar el aborto terapéutico.
Gonzalo Cardenal, encargado de la logística de la marcha, tildó de “grupitos mínimos e inmorales” a los que se manifiestan a favor de mantener el derecho de las mujeres a practicarse un aborto terapéutico, una práctica permitida actualmente por la legislación nicaragüense.
Cardenal augura que la marcha será un éxito porque dejará un precedentes en la historia de Nicaragua, porque muchos de los concurrentes saldrán desde sus hogares desde las once de la noche del día anterior.
“Esperamos que los señores diputados vean ante esa magnitud que se va a manifestar en las calles el seis de octubre, para que vean los diputados que fueron electos por el pueblo, porque se deben al pueblo y para que escuchen ese clamor”, comentó.
El Arzobispo de Managua, Leopoldo Brenes, dijo que la marcha no significa un ataque contra ninguno de los candidatos, sino más bien la reflexión del pueblo y de la Iglesia Católica que se opone al aborto.