Los guerrilleros de las FARC manifestaron el lunes su disposición a negociar la paz con el presidente Álvaro Uribe después que se realice un intercambio de secuestrados por subversivos presos, con el fin de poner fin al conflicto que ha dejado cinco décadas perdidas y centenares de miles de muertos.
La paz, la solución política del conflicto, sigue siendo el más caro anhelo en el alma colectiva de los colombianos, señaló un mensaje suscrito por el secretariado de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), dirigido al Gobierno, al Congreso y al Poder Judicial, el cual fue publicado en su página de Internet.
La negociación de paz sería el segundo paso después que se concretara un intercambio de 62 dirigentes políticos, policías, militares y tres estadounidenses que trabajaban para el Plan Colombia, por centenares de guerrilleros presos.
Si el gobierno actual decide otorgar las plenas garantías para adelantar el canje de prisioneros de guerra, desmilitarizando por 45 días los municipios de Florida y Pradera en el Valle del Cauca, una vez liberados todos ellos, “quedará al orden del día la búsqueda de acuerdos para superar el conflicto social y armado que azota al país”, manifestó la guerrilla.
“Antes de proyectar la negociación de paz lo primero es alcanzar el intercambio humanitario”, advirtió el ex candidato presidencial Álvaro Leyva, quien tiene el aval del gobierno y la guerrilla para adelantar el complejo mecanismo para que se encuentren los delegados de ambas partes.
“Si lo del intercambio no tiene éxito, todo esto se queda sobre el papel”, advirtió Leyva, quien tiene larga experiencia en negociaciones con las FARC y rescate de secuestrados en poder de la guerrilla.
Una comisión humanitaria integrada por delegados de Naciones Unidas, la Defensoría del Pueblo y autoridades locales llegó el lunes a Florida, Valle del Cauca, para escuchar la posición de los pobladores sobre la creación allí de la zona desmilitarizada para las negociaciones que fluctúa entre el temor por el retiro de tropas y el optimismo por un acuerdo de paz.
“Debemos evitar riesgos a la sociedad civil y en particular a los campesinos que habitan en la región”, dijo Homero Montaño, personero de Florida, municipio situado a 340 kilómetros al suroccidente de Bogotá.