Alemania celebra hoy el 16to. aniversario de la reunificación nacional, después de medio siglo de división durante la Guerra Fría.
Ese día cesó de existir la comunista República Democrática Alemana (RDA), la cual se incorporó a la República Federal de Alemania (RFA), el Estado occidental, y ese sigue siendo el nombre del país. El 9 de noviembre de 1989 había caído el muro de Berlín, un suceso que simboliza el fin de la Guerra Fría.
Por primera vez, el país es gobernado por una mujer, la canciller Angela Merkel, quien , además, es originaria del Este, destacó el embajador alemán en Managua, Gregor Koebel.
“Ella está jugando su papel, como lo jugó la ex presidenta Violeta Barrios de Chamorro”, dijo el diplomático.
El gobierno federal continúa subsidiando con unos 100 mil millones de dólares al año a los estados orientales, para igualar el desarrollo y el nivel de vida del Oeste y el Este; en este último el nivel de vida es aún inferior, los salarios son más bajos y el desempleo supera la tasa occidental, según Koebel.
No obstante, no todo está mal. El próximo año, los estados de la ex RDA perderán los fondos de cohesión de la Unión Europea, al superar la media salarial y el límite para recibir esos subsidios comunitarios destinados a las regiones más pobres de Europa.
En la arena internacional, Alemania juega un papel cada vez más activo.
Aunque sin aportar tropas de infantería, la Bunsdwehr (Ejército) contribuye con una fuerza naval de 2,500 hombres a la FINUL, la fuerza de paz de la ONU en el Líbano que debe garantizar un cese al fuego duradero entre Israel y la guerrilla libanesa de Hezbolá.
“No nos podemos imaginar en Alemania que un soldado nuestro dispare a un israelí, por razones de nuestra historia con los judíos”, explicó Koebel sobre el no envío de unidades de tierra, como lo hicieron Francia y otras naciones de la UE.
La postura de Berlín no difiere de la UE como bloque en el tema del reciente conflicto en el Líbano.
Las relaciones con Estados Unidos están muy bien, asegura Koebel. En 2003, el Ejecutivo del canciller Gerhard Schroeder, socialdemócrata, se opuso a la invasión en Irak.
“Somos amigos de los americanos, y a veces tenemos nuestras diferencias, pero somos aliados”, subrayó el embajador, un hombre de la generación de posguerra.
“Ellos han sido muy buenos con nosotros, sobre todo después de la Segunda Guerra Mundial”.
Alemania mantiene un contingente en Afganistán, dentro de la misión de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), junto a las tropas estadounidenses.
La Embajada de Alemania prepara un rico programa cultural de dos semanas para celebrar el aniversario de la reunificación.