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Ni modo. El presidente Luiz Inácio Lula da Silva tendrá delante de sí una dura batalla si quiere ganar la reelección en segunda vuelta. (LA PRENSA/AP/SILVIA IZQUIERDO )
Brasil vuelve a la campaña
Escándalos de corrupción del oficialista Partido de los Trabajadores hicieron mella en Lula, quien quedó a un punto y medio de victoria rápida
2da. vuelta será el 29 de octubre
Gerardo Maronna
RíO DE JANEIRO/ AFP
Imprevisible

“La diferencia de siete puntos entre Lula y Alckmin indica una elección difícil, y en este momento, totalmente imprevisible”, según Carlos Lopes, de la consultora política Santafe Ideias. “Alckmin arranca victorioso, mientras Lula debe recomponer su candidatura”. Para el analista, es una situación “desfavorable” para Lula, ya que “un Presidente de la República que no obtiene la mitad de los votos debe revisar su comunicación con el electorado”.

El presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el socialdemócrata Geraldo Alckmin se preparan para una ajustada carrera hacia el segundo turno de las elecciones presidenciales del domingo 29 de octubre, luego que al mandatario se le escapó por poco la victoria en primera vuelta.

Lula, desgastado por los escándalos, perdió la posibilidad de asegurarse ya el domingo un segundo mandato; en tanto que Alckmin está en ascenso y se manifestó seguro de que logrará los acuerdos necesarios para conseguir la victoria.

Maria Celina D’Araujo, profesora de Ciencias Políticas, piensa que el balotaje se presenta “peligroso” para Lula. Según ella, “la candidatura de Lula es frágil”.

“Esta candidatura se apoyó mucho en el carisma personal del candidato y no pudo contar con el apoyo abierto del PT, implicado en escándalos de corrupción”, dijo a la AFP.

“Voy a procurar todos los contactos. Respeto mucho a todos los partidos políticos”, dijo Alckmin, un médico de Sao Paulo, de 53 años, que hace dos semanas no parecía tener chance de evitar la reelección de Lula.

El mandatario, del izquierdista Partido de los Trabajadores (PT), obtuvo el 48.61 por ciento de los votos válidos emitidos contra 41.64 por ciento de Alckmin, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB).

Lula se dijo seguro de que obtendrá los votos que le faltaron en la primera vuelta para superar el 50 por ciento. “Faltaron votos para ganar en la primera vuelta, pero seguro que no faltarán en la segunda. (La victoria) solamente va a tardar un poco más”, dijo en una rueda de prensa.

Reveló que su estrategia consistirá en aliarse con los candidatos a gobernadores de los estados que están en la misma situación que él, obligados a disputar un balotaje (diez estados sobre un total de 27).

“Vamos a reforzar nuestras alianzas. Vamos a recibir y a dar ayuda a candidatos a gobernadores que se alíen con nosotros”, explicó Lula, del Partido de los Trabajadores (PT, izquierda).

Descartó un acercamiento con la senadora Heloisa Helena, una disidente del PT que obtuvo 6.85 por ciento de los votos con fuertes críticas tanto contra Lula como contra Alckmin. “Heloisa Helena ya dijo que no daría consigna de voto”, comentó.

Tampoco encara una negociación directa con Cristovam Buarque —su primer ministro de Educación en 2003— que rompió con el PT y obtuvo 2.64 por ciento de votos como candidato del Partido Democrático Trabalhista (PDT); Buarque remitió su postura en la segunda vuelta a una discusión de su partido.

Alckmin, por su lado, se dijo dispuesto a entablar discusiones “con todos” los líderes opositores.

El candidato opositor dio la pauta de que enfocará la campaña sobre casos de corrupción atribuidos al PT y a personas del entorno de Lula.

“El gobierno de Lula, el propio Lula y el PT tienen el deber de rendir cuentas a la sociedad”, declaró Alckmin al diario O Estado de Sao Paulo en una entrevista en la que aludió al sesgo “autoritario” del oficialismo.

“Todo lo que ocurrió en estos últimos años muestra un perfil autoritario por parte de Lula y del PT y, por otro lado un ‘vale todo’ por el poder”, dijo.

El ex gobernador de Sao Paulo estaba a casi 20 puntos detrás de Lula en las encuestas hasta el 15 de septiembre, cuando miembros del PT fueron arrestados intentando comprar documentos que supuestamente lo comprometerían.

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