La incautación de 3 mil kilos de cocaína el sábado pasado —que según la Policía Nacional es “el quiebre de droga más grande en la historia de Nicaragua” — , ocurrió apenas dos días antes de comenzar la VII Conferencia de Ministros de Defensa de las Américas. De manera que sin que estuviera previsto, este hecho viene a confirmar que la lucha contra el narcotráfico es uno de los ejes principales de la nueva política de defensa y seguridad regional.
Hasta la caída, en 1989, del Muro de Berlín y el desplome de la URSS y demás países de la órbita soviética, las estrategias de defensa y seguridad giraban alrededor de la lucha por la contención y derrota del comunismo. En realidad, la agresiva expansión comunista en América, primero desde la base establecida en Cuba en 1959 y a partir de 1979 también desde Nicaragua, justificaba que los esfuerzos de defensa y seguridad regional se concentraran en la contención del comunismo. Además, a pesar de que las políticas anticomunistas produjeron en varios países excesos extremistas de derecha, la contención del comunismo era del interés de todas las naciones del hemisferio occidental por ser el sistema más avasallador de los derechos humanos y las libertades individuales.
Actualmente, aunque persiste la amenaza del viejo comunismo que ha sido reforzado por el “nuevo” populismo liderado por Hugo Chávez, que pretende imponer el llamado “socialismo del siglo 21”, sin embargo las más graves amenazas a la seguridad hemisférica son el narcotráfico, el terrorismo y el tráfico de personas. Pero también es necesario agregar los graves problemas de la extrema pobreza y la delincuencia social, incluyendo el pandillerismo extremista, que son fenómenos sociales a los cuales no se les debe desvincular de las amenazas globales contra la seguridad, la gobernabilidad y la integridad del sistema democrático de gobierno y de vida.
Ahora bien, volviendo al enorme “quiebre” de drogas realizado por la Policía Nacional el sábado pasado, este demuestra la capacidad y eficiencia que ha logrado desarrollar la institución nicaragüense de seguridad pública, en la lucha contra la delincuencia de primer grado. Pero también comprueba que a pesar de los avances logrados en la lucha contra el narcotráfico, éste sigue creciendo y ha hecho del territorio de Nicaragua una ruta preferencial para trasladar hacia el mercado del norte, la droga que se produce y envía desde el sur.
Algunas personas aseguran que la lucha contra el narcotráfico que realizan las instituciones de defensa y seguridad pública de nuestros países, es un servicio a Estados Unidos que es el principal cliente y consumidor de la droga ilegal. En realidad, en Estados Unidos se compra el 39 por ciento de toda la cocaína que se produce en el mundo. Pero también hay que considerar que el 95 por ciento de esa droga que se vende en Estados Unidos, es traficada por carteles mexicanos, uno de los cuales está detrás de la red que trasladaba la droga que fue capturada por la Policía Nacional el sábado 30 de septiembre recién pasado. O sea que Nicaragua se ha convertido en un eslabón muy importante del narcotráfico internacional, y éste, por lo tanto, es un grave problema nacional.
Cabe señalar también que a pesar de que el quiebre de droga del sábado pasado ha sido el mayor en toda la historia nacional, apenas fueron incautadas tres toneladas de cocaína, de entre las 325 y 675 que los carteles mexicanos trafican anualmente hacia Estados Unidos con ganancias también anuales estimadas en 22 mil millones de dólares. Y además, la utilización del territorio de Nicaragua para el tráfico de drogas de Sudamérica y desde México —por vía marítima— hacia Estados Unidos, está convirtiendo poco a poco al país en un Estado vulnerable a la delincuencia internacional, a lo que contribuye en gran medida la corrupción institucionalizada, particularmente en el Poder Judicial, que casi siempre libera a los narcodelincuentes que a riesgo de sus vidas logran atrapar los agentes de las autoridades de defensa nacional y seguridad pública.
De manera que es necesario que de la VII Conferencia de Ministros de Defensa de las Américas salgan acuerdos que ayuden a Nicaragua a reforzar la lucha contra el narcotráfico, incluyendo la recomendación de depurar la corrupta administración de justicia nicaragüense.