El presidente Luiz Inácio Lula da Silva se imponía ayer domingo en las elecciones brasileñas, y con más del 80 por ciento de votos escrutados le faltaba muy poco para alcanzar la mitad más uno de los votos y evitar una segunda vuelta contra el socialdemócrata Geraldo Alckmin.
El cómputo oficial parcial sobre 80.09 por ciento de mesas daba a Lula 49.60 por ciento de los votos válidos frente a 40.59 por ciento de Alckmin. Tercera estaba Heloisa Helena, del Partido del Socialismo y la Libertad (PSOL), con 6.75 por ciento.
La reelección de Lula parecía fácil, pero se complicó hace dos semanas, cuando allegados suyos y miembros del PT fueron involucrados en una tentativa de compra de informaciones supuestamente comprometedoras sobre Alckmin y José Serra, el candidato socialdemócrata a la gobernación de Sao Paulo.
NORMALIDAD
Unos 126 millones de brasileños acudieron ayer domingo a las urnas para elegir presidente y vicepresidente, a los gobernadores de los 27 estados, a sus 513 diputados federales y a 27 senadores (un tercio del total), así como a los miembros de sus cámaras regionales.
Lula, de 60 años, se dijo confiado en ganar en la primera vuelta, al votar por la mañana en Sao Bernardo do Campo, la localidad del cinturón industrial de Sao Paulo donde surgió a la vida pública como líder sindical hace tres décadas.
“Estoy confiado en que vamos a ganar esta elección de hoy (ayer)”, declaró Lula, antes de regresar a Brasilia para esperar los resultados.
Alckmin, un médico anestesista de 53 años, habitualmente poco expresivo, dio rienda suelta a su optimismo al votar en una escuela de la ciudad de Sao Paulo y mostrar sus pulgares en alto con una sonrisa de oreja a oreja.
“Las encuestas ya señalan que habrá segunda vuelta”, afirmó.
Además de presidente de la República, los cerca de 126 millones de electores brasileños eligieron a 27 de los 81 senadores y la totalidad de los 513 diputados federales y 1,059 legisladores regionales, así como a los gobernadores de los 27 estados del país.