MADRID.- El presidente del Gobierno español, el socialista José Luis Rodríguez Zapatero, advirtió hoy a los votantes conservadores sobre una radicalización hacia la "extrema derecha", al referirse a una campaña de prensa orquestada por un sector del Partido Popular (PP, derecha) que pretende atribuir a la organización armada vasca ETA los atentados de Madrid de 2004.
"Es mi obligación, como jefe del Gobierno, decir a los ciudadanos conservadores de este país que contribuyeron decisivamente a la transición democrática (tras el franquismo) que no se dejen llevar" por "la extrema derecha", dijo en un mitin en los suburbios madrileños.
Rodríguez Zapatero fustigó las "falsedades" y las "manipulaciones" de los sectores de la derecha española que relanzaron hace varias semanas su teoría del complot para explicar los atentados del 11 de marzo del 2004 en Madrid (que causaron 191 muertos y 1.900 heridos), atribuidos por la justicia española a islamistas radicales.
Consideró, además, que los populares están "atrapados desde hace algún tiempo" en "falsedades", "como lo que nos contaron entre el 11 y el 14 de marzo en la tragedia de Madrid" del 2004, entre los atentados y las elecciones legislativas, ganadas por los socialistas contra todo pronóstico frente al gobierno conservador de José María Aznar.
El gobierno de Aznar había privilegiado la pista de ETA en detrimento de la hipótesis islamista, que de haberla considerado habría podido influir en el voto de la población, mayoritariamente opuesta a la participación española en la guerra de Irak.
Zapatero se refirió así a una campaña de prensa del diario de centro derecha El Mundo y de la radio del Episcopado español, la Cadena Cope, muy apoyada en el Congreso de los diputados por el portavoz parlamentario del PP, Eduardo Zaplana.
Esta campaña pone en entredicho las instituciones policiales y judiciales, acusadas de no querer aclarar los "agujeros negros" de la investigación de los atentados de Madrid, por los que están siendo procesados unos 29 acusados, en su mayoría radicales islamistas marroquíes, que serán juzgados a partir de febrero de 2007.