Dos transportistas —un costarricense y un nicaragüense— fueron asesinados en el norte de Honduras, aparentemente para robarles el vehículo cargado de telas en el que viajaban.
Las autoridades reconocieron el jueves los cadáveres del chofer costarricense Edwin Solís Jain, de 35 años, y de quien supuestamente era su ayudante nicaragüense, Reynaldo José Centeno, de 46, que estaban amarrados con las manos a la espalda con cables de cargadores de celulares, en unas cañeras en las cercanías de San Manuel, 230 kilómetros al norte de Tegucigalpa.
Centeno era originario de la comunidad El Jobo, municipio de Ciudad Darío, Matagalpa, donde su cuerpo ayer era esperado por sus familiares.
Ambos viajaban en un camión de placa costarricense y fueron dados por desaparecidos desde el sábado anterior, cuando ingresaron a Honduras. En el contenedor del vehículo había 717 rollos de tela valorados en 71,000 dólares.