Esperanza Rivas Montenegro, de 24 años, quien laboraba en el complejo de la zona franca, fue encontrada muerta en su habitación, con cuatro puñaladas en el pecho.
El hecho ocurrió a eso de las dos de la madrugada de ayer sábado en el barrio Concepción de María, de la Ferretería Cuatro, dos cuadras arriba, una y media cuadra al sur, en Managua.
Rivas Montenegro vivía con sus dos hijos menores de edad y su marido Erlin González Torres, de 25 años, también trabajador de la zona franca.
Las autoridades policiales del Distrito Seis informaron que el cuerpo de la víctima fue encontrado totalmente desnudo en su cama, con cuatro heridas profundas en el tórax.
“Al llegar al lugar encontramos el cuerpo boca arriba, desnudo y estaba en su propia cama, en el cuarto encontramos dos cuchillos, pero sólo uno tenía manchas hemáticas, tampoco encontramos licor ni cigarrillos, por lo que se sospecha que Esperanza Rivas tuvo relaciones sexuales antes de ser asesinada”, dijo el oficial Yasser Rojas.
Juana Torres, vecina de la occisa, dijo que la pareja tenía serios problemas, discutían mucho y que al parecer existía desconfianza entre ambos.
“Hace tiempo ellos se separaron pero regresaron, sin embargo se notaba que no se llevaban bien últimamente, ellos peleaban mucho, sobre todo en la noche”, dijo torres a las autoridades policiales.
NIÑO LLORABA
Testigos afirmaron a la Policía que el hijo de la occisa, de nombre Jonathan, se encontraba en la puerta de la casa, llorando, con poca ropa y que la puerta estaba abierta.
“Escuchamos el llanto de un niño y cuando nos asomamos vimos que era Jonathan, el hijo de Esperanza, le preguntamos qué le pasaba y nos respondió que su mamá estaba en la cama, nos llevó y vimos la terrible escena”, dijo una testigo al oficial de la Policía que investigaba el hecho.
Los dos menores fueron entregados a la tía de la víctima, mientras el cuerpo de Esperanza Rivas fue trasladado al Instituto de Medicina Legal, para la autopsia, con el objetivo de ampliar las investigaciones que realiza la Policía Nacional.