La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) inicia hoy su sexagésima segunda asamblea anual preocupada por las continuas amenazas a la prensa del continente, que han resultado en el asesinato de ocho periodistas en los últimos seis meses.
El presidente de la Comisión de Libertad de Prensa de la SIP, Gonzalo Marroquín, dijo el sábado a la AP que el ejercicio del periodismo sigue siendo una de las profesiones más peligrosas.
Añadió que en la mayoría de los casos, los asesinos están protegidos por un manto de impunidad.
La muerte de un periodista viola no sólo el derecho a la vida sino también el derecho de la sociedad a la información, dijo Marroquín. Explicó que es alarmante la tendencia de los últimos meses que indica que muchas amenazas a la prensa vienen del narcotráfico.
La violencia del narcotráfico ha causado más de 400 ejecuciones entre las diferentes bandas que se disputan el control de la zona fronteriza con Estados Unidos.
Los gobiernos no garantizan la seguridad de los periodistas como debieran hacerlo, aseguró Marroquín. Lo que la sociedad debe entender es que no se trata de defender privilegios de periodistas sino los derechos de toda la población.