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01.10.06
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Noticias >> Entrevista
(FOTOS LA PRENSA/O. DUARTE)
“No me pueden decir que un feto no siente”
Eliza McGregor Raskosky, esposa del candidato presidencial Eduardo Montealegre
Cuando se preparaba para recibir a su primera hija tuvo que enfrentarse con la posibilidad de un aborto, y escogió la vida. Hoy, el ajetreo de la campaña de su esposo, Eduardo Montealegre, aún no le da chance de pensar en un plan como “esposa del Presidente”. Esta es la primera entrevista de una serie que LA PRENSA publicará los domingos con las esposas de los candidatos presidenciales
Martha Solano Martínez
nacionales@laprensa.com.ni

Quizá Eliza McGregor no sea una total desconocida, al menos en el ambiente de las organizaciones no gubernamentales que ayudan a los más necesitados.

Vive en Nicaragua de manera permanente, desde hace 14 años, después de que regresó en 1992 ya casada con el hoy candidato presidencial por la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), Eduardo Montealegre; tiene cuatro hijos, tres mujeres y un varón.

Cuando regresó al país tenía todas las esperanzas de encontrar trabajo como psicóloga, pero las oportunidades laborales que se le presentaron no eran económicamente atractivas, así que decidió ser voluntaria para la fundación Operación Sonrisa y cuidar de su familia.

Como lo ha dicho en otras entrevistas, su mayor satisfacción es ayudar a sonreír a un niño con labio leporino o paladar hendido, además de colaborar en la Comisión Nicaragüense de Ayuda al Niño con Cáncer (Conanca).

Eliza McGregor dice que “entre mis hijos, Operación Sonrisa, la campaña de mi esposo, Conanca… ahí estoy, estoy llena de trabajo”.

Para esta mujer que inició como voluntaria desde que estaba en la universidad, a finales de la década de los setenta, la política no es su preocupación y tampoco ocupa los primeros lugares en su lista de prioridades.

¿Cree que la figura de la primera dama es muy importante para el Presidente de la República?

Creo que no es papel de primera dama, es papel de esposa del Presidente. Ese nombrecito de ‘primera dama’ es como complicado. Creo que va a ser igual como cuando le daba consejos —a su esposo— cuando vivíamos en otro lado y trabajaba en otra cosa o como cuando estuvo trabajando en el gobierno. Cuando lleguemos a la Presidencia será una responsabilidad más grande porque todo un pueblo dependerá de las decisiones que él tome. Mi consejo es el que va estar ahí verdaderamente, pero no creo que yo vaya a influir en esas decisiones. Eduardo siempre ha tomado sus propias decisiones.

¿Cómo se ve en el papel de la “esposa del Presidente”? ¿ya tiene proyectos?

Bueno, verdaderamente, ¿qué voy a hacer? No te voy a mentir, no lo he ni pensado. Ahorita estamos concentrados en ganar las elecciones, en trabajar para que los votantes lleguen a la urnas a defender el voto. Ya tendremos los mesecitos entre medio, cuando ganemos y se tome posesión, para pensar en el programa de trabajo. Como persona de la sociedad civil me he involucrado con el pueblo nicaragüense, tratando de ayudar en lo que he podido. Obviamente en una posición como la esposa del Presidente voy a tener mucho más acceso para poder ayudar. Va a ser alegrísimo poder ayudar con más condiciones. Siempre en las organizaciones que he trabajado, no ha sido cosa fácil recaudar fondos.

El candidato presidencial ha dicho públicamente su posición en cuanto al aborto terapéutico. ¿Qué opina Eliza McGregor al respecto? ¿qué opinan sus hijas?

A mí me costó salir embarazada y cuando salí embaraza, eran trillizas. Tuvimos una opción, eliminar dos embriones para que uno de ellos tuviera más vialidad de vida. Una se absorbió, nacieron las gemelas, a los seis meses (de embarazo), bien pequeñitas, un feto total. (Con un peso de) menos de dos libras, no me pueden decir que un feto no siente. Ese choque, cuando ves una cosa tan pequeña retorcerse cuando le ponen una aguja, en un respirador artificial, no podía ni llorar. Vos ves la expresión de dolor, tenía doce pulgadas de tamaño. Aunque sólo sobrevivió una, al mismo tiempo me hizo ser mucho más sensible a la par de las madres que tienen hijos enfermos y están pasando necesidades que yo pasé. El sufrimiento de una hija enferma es una cosa espantosa. Cada uno puede opinar lo que quiera, pero en esto sí coincidimos. Eduardo y yo estamos en contra del aborto terapéutico. La manera en que está planteado el aborto terapéutico en la Asamblea Nacional, deja una ventana abierta para que cualquier persona en cualquier momento se realice un aborto. Vos podés hacerte un aborto a los ocho meses de gestación y si tres médicos te lo firman, no hay nadie que te lo impida. A mis tres hijas les planteo lo que yo pienso.

¿Qué pasaría si la Alianza Liberal Nicaragüense pierde las elecciones?

Nada. Seguiremos igual.

¿Han pensado en esa posibilidad?

Bueno, yo no la pienso porque creo que el nicaragüense es inteligente, creo que el nicaragüense está pensando en el pasado versus el futuro. El futuro es Eduardo, el pasado es el danielismo. Nosotros creemos firmemente que Daniel no ha cambiado y por eso no da la cara, por eso no debate, no quiere que la población sepa lo que está pensando. El futuro es Eduardo, la única persona capaz de crear más y mejores empleos, que es lo que más quiere el nicaragüense. Todo el resto viene en segundo plano. Cuando vos tenés un mejor empleo tenés acceso a salud, educación, a un montón de oportunidades.

Dicen que Eduardo Montealegre está dividiendo el voto antisandinista, ¿ALN sería culpable de una posible victoria del FSLN?

Mirá, yo obviamente vengo del PLC (Partido Liberal Constitucionalista). Los que dicen eso son del PLC específicamente. Dijeron exactamente lo mismo en las elecciones municipales, cuando surgió el Apre. Yo estaba en el PLC y estaba de acuerdo con ellos. Ellos decían, “el que está abajo es el que divide”, y el que está abajo ahorita es el PLC y el que está arriba es ALN en todas las encuestas. Yo creo que ellos son los que dividen.

Algunos críticos dicen que el neoliberalismo fracasó en Nicaragua a partir del año 2000. Eduardo Montealegre sigue la línea liberal, ¿será ésta la misma línea que ha seguido el presidente Enrique Bolaños?

Seguimos liberales pero no neoliberales. Nosotros somos liberales de verdad, seguimos el liberalismo con conciencia social. Yo del ingeniero Bolaños verdaderamente no sé mucho, no he trabajado para él y obviamente por la diferencia de edad no hay ninguna amistad. Sólo te puedo hablar de lo que nosotros pensamos y de lo que hemos demostrado. Yo lo he demostrado durante los 14 años de estar aquí en Nicaragua, dedicándome a estas obras sociales. Si no fuera por Conanca, 800 niños no estuvieran curados de cáncer en este momento, un mil 200 niños no estarían teniendo acceso a un tratamiento completamente gratis, si no fuera por las 16 damas que estamos involucradas. Después de 14 años nosotros aportamos más de 95 por ciento de los medicamentos que los niños con cáncer de toda Nicaragua reciben.

La Presidencia de la República es vista desde fuera como un centro clave de enriquecimiento. ¿Está de acuerdo usted con la pensión vitalicia que reciben los ex presidentes del país?

Yo opino que, primero que todo, se debería eliminar la pensión vitalicia, o por lo menos que no sea equivalente a lo de un Presidente en funciones que está trabajando y el otro no está haciendo nada. Si algo se quedaría, debería ser un extra a su pensión cuando se jubilen. Verdaderamente es ridículo que tengan una pensión vitalicia, con todas las necesidades que hay en Nicaragua, especialmente cuando es una persona joven que puede seguir trabajando. Eso no tiene sentido en un país tan pobre como Nicaragua, al igual cuando cada vicepresidente renuncia y tiene una pensión vitalicia. El que renuncia tampoco debería tener derecho a una pensión vitalicia, quizá el que termine su trabajo.

Eduardo Montealegre trabajó en el gobierno de Arnoldo Alemán, ¿nunca vio corrupción?

Él estaba en el Ministerio de Relaciones Exteriores, Eduardo estaba enfocado en hacer su trabajo. Si tuvo alguna conversación con el doctor Alemán, yo no sé de ella porque no estaba ahí y no puedo opinar. Tendría él que contestar esa pregunta. Él fue responsable en su Ministerio. Trabajó cuando comenzaron los conflictos con Honduras y Costa Rica, en vez de seguir el pleito del “dime que te diré”, Eduardo llevó el juicio a La Haya y ojalá en un futuro cercano tengamos una decisión. Organizó y planteó las cosas que se necesitaban en Cancillería. Ese era su trabajo, pero la supuesta corrupción, porque no voy a caer en la trampa porque el juicio todavía no ha terminado, no soy abogada, no sé de eso; pero los supuestos desvíos que hubo, fueron en diferentes ministerios no en el que Eduardo Montealegre manejaba.

¿Cómo le han explicado el tema de los Certificados Negociables de Inversión (Ceni) a sus hijos?

El tema es bien fácil, es pura propaganda del PLC. Son puras injurias y calumnias del PLC porque, como no tienen una plataforma política, una plataforma de planteamientos para las bases, no hallan qué hacer con Eduardo, y entonces ‘enlodémoslo a él también’. Obviamente no han llegado tan largo, pero si la gente de verdad, de verdad creyera en eso, —Montealegre— no estaría tan alto en las encuestas. Mis hijos creen en su padre, saben la buena labor que ha hecho por Nicaragua, en cada uno de los ministerios donde ha estado y ha cumplido con su trabajo. Pero de todas maneras sí se los ha explicado.

¿Qué opina acerca del retraso en la discusión del dictamen de la Ley de Acceso a la Información Pública en la Asamblea Nacional?

Esa ley debería pasar, todos los periodistas y todos los medios deberían tener acceso a cualquier información que necesiten. Esa es la visión de futuro para mí, más acceso a la información, libre expresión versus el pasado donde no había ninguna libertad en la época del danielismo.

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