Sobrado. Mejor dicho unánime. Esa es la mejor definición para describir la candidatura de Johan Santana al premio Cy Young.
El zurdo venezolano no sólo es el favorito para cargar con ese galardón por segunda vez en tres años, sino que también figura dentro de un trío de integrantes de los Mellizos de Minnesota con méritos para salir como el Más Valioso de la Liga Americana.
Las credenciales de Santana son impresionantes, ni más ni menos con una Triple Corona de pitcheo en las Mayores como líder en victorias (19, empatado con Chien-Ming Wang de los Yanquis), ponches (245) y promedio de carreras limpias permitidas (2.77).
Como si fuera poco, también encabezó las Mayores en entradas lanzadas, con 233.2.
Pero más allá de sus estadísticas individuales, el verdadero valor agregado de Santana ha sido su aporte para clasificar a los Mellizos a los play offs tras un pésimo arranque de temporada.
Santana no conoce la derrota desde la pausa por el Juego de Estrellas. De hecho, sus Mellizos no han perdido en 22 juegos en su estadio Metrodome desde el 6 de agosto del 2005.
Para su compañero y tercera base Nick Punto, no cabe duda alguna: Santana deber ser el Jugador Más Valioso.
En una reñida división Central, que este año ofreció una feroz batalla que incluyó además a Detroit y Chicago, se suponía que los Mellizos se desinflarían en agosto cuando perdieron al sensacional novato dominicano Francisco Liriano, su otro abridor de fuste, por una lesión.
“Pudimos habernos dado por vencidos, pero Santana no lo permitió”, declaró Punto.
El Cy Young es una certeza para Santana, aunque el trofeo al Jugador Más Valioso está para el debate. Se argumenta que los pitchers ya tienen su propio premio, así no hay que darles dos.
Apenas cuatro lanzadores lo han ganado desde 1971 y el último fue Dennis Eckersley, cerrador de Oakland, en 1992. También habría que remontarse a 1986 para encontrar al último abridor en ser laureado, Roger Clemens.