La agresión al jugador hondureño Jaime Crisanti el viernes durante el entrenamiento, fue la gota que derramó el vaso en los reiterados actos de indisciplina del argentino Víctor Hugo Sánchez, quien fue despedido del Real Estelí, club con el que debutó el nueve de enero del 2005 y durante su permanencia anotó 36 goles.
Los directivos del Tren del Norte, quienes en las anteriores fallas graves del argentino fueron flexibles, aplicándole sanciones blandengues, luego de reunirse de manera extraordinaria 12 de sus 14 miembros la noche del mismo viernes, decidieron por unanimidad separar del club a Sánchez.
“Fuimos informados por el cuerpo técnico del incidente grave y que atenta contra la unidad del club, que se dio en el Estadio Independencia, y tras debatir ampliamente y platicar con ambos involucrados, decidimos retirar a Víctor Sánchez del club”, explicó a LA PRENSA, Fidel Moreno, presidente del Estelí, luego de concluida la reunión.
En cuanto a Crisanti, el dirigente agregó que al jugador hondureño le aplicaron una fuerte sanción económica, cuya suma prefirió no darla a conocer. Pese a esta multa, Crisanti decidió continuar en el equipo.
“Respetamos la decisión de ambos. Estamos agradecidos por el esfuerzo que los dos han hecho por el club, pero llegó el momento en el que quizás no coinciden sus motivaciones con las del club”, subrayó Moreno.
“Ellos relataron que empezaron a ofenderse verbalmente, a decirse algunas inconformidades que tenían ambos y terminaron de una manera inadecuada. Al calor de ciertas situaciones, es comprensible pero no lo pudimos justificar y aceptar en una institución profesional como la nuestra”, añadió.
Moreno aseveró que la dirigencia norteña se comprometió a cancelarle a Sánchez su salario pendiente este lunes. Además le entregarán su carta de baja, aunque él ya no podrá jugar esta temporada en el balompié pinolero, pero puede hacerlo en otro país centroamericano.