Parlamento será dominado por opositores que rechazan la Constituyente propuesta por el presidente electo
Una dura lucha con el Congreso amenaza al Gobierno de Rafael Correa, que comenzará el 15 de enero del 2007, al tener que gobernar con un Parlamento en la oposición y desde donde ya se han comenzado a lanzar las primeras advertencias de “guerra”.
El movimiento izquierdista Alianza País, de Correa, no presentó candidatos para las legislativas del pasado 15 de octubre por considerar que el Parlamento es “mediocre” y no es representativo para la sociedad.
El Legislativo, de 100 diputados, que se instalará el próximo 5 de enero, tiene como primera fuerza, con 28 legisladores, al Partido Renovador Institucional Acción Nacional (PRIAN), del millonario empresario Álvaro Noboa, un populista de derecha que ha sido el rival de Correa en las presidenciales.
Según los datos parciales del Tribunal Supremo Electoral, con más del 95 por ciento de las actas escrutadas, Correa aventaja a Noboa con 14.4 puntos, lo que convierte matemáticamente al izquierdista en el octavo presidente de Ecuador en los últimos 10 años.
No sólo las críticas al Parlamento han caído mal a numerosos diputados, sino la insistencia de Correa de convocar, vía consulta popular, una Asamblea Constituyente de plenos poderes para, entre otras cosas, reestructurar el Legislativo.
A Federico Pérez, diputado electo del PRIAN y cuyo nombre se menciona como posible presidente del Legislativo durante los dos próximos años, le parecen impertinentes las declaraciones de Correa, al temer que oculten la pretensión de disolver el Congreso.
“Conozco la historia de Venezuela que comenzó con una Asamblea Constituyente de plenos poderes. Desarticuló el Congreso, hizo un Congreso afín a la ideología de (Hugo) Chávez, desarticuló la Corte Suprema de Justicia, el Tribunal Supremo Electoral y termina con lo que hoy es Venezuela”, dijo.
Más radical, el Partido Social Cristiano, del ex presidente León Febres Cordero (1984-1988), anuncia una oposición frontal a la instalación de la Asamblea Constituyente.
Más conciliadores, otros diputados recuerdan al próximo presidente que las reformas que pretende, que no han sido del todo detalladas, pueden realizarse mediante el mismo Congreso, por lo que consideran innecesaria una Constituyente.
El diputado Andrés Páez, de Izquierda Democrática, del ex presidente Rodrigo Borja (1988-1992), que confesó el pasado domingo que votó por Correa, indicó ayer que pueden aceptar una Asamblea Constituyente de poderes limitados y que coexista con el Parlamento.
El partido político Sociedad Patriótica (SP), del ex presidente Lucio Gutiérrez (enero 2003-abril 2005), acaparó gran votación en las legislativas de octubre pasado y se colocó como segunda fuerza en el próximo Congreso, con 24 diputados. Gutiérrez ha señalado insistentemente en los últimos días que su partido apoya la Asamblea Constituyente, debido a que la propuso en su interrumpida administración, pero aclara que ésta no debe tener plenos poderes.