BOGOTA. - El congreso colombiano debe investigar los nexos del presidente Alvaro Uribe y los grupos paramilitares de extrema derecha, aseguró hoy el ex candidato del opositor del partido Liberal, Horacio Serpa, quien perdió las dos últimas elecciones ante el actual mandatario.
En un acto público, Serpa dijo que Uribe tiene al menos "una responsabilidad política" en el escándalo desatado en las dos últimas semanas después que la Corte Suprema de Justicia ordenó detener a tres congresistas oficialistas por crear y fomentar grupos de ultraderecha en la costa norte.
"Señor presidente Uribe: usted tiene cuando menos una responsabilidad política y tiene que responder ante el Congreso de la República, por qué creció tanto el paramilitarismo y por qué los partidos uribistas se infestaron de paramilitares" dijo Serpa en una manifestación en la ciudad de Bucaramanga.
El político dijo que Uribe sabe, sin duda "muchas cosas que los colombianos deseamos que las diga, para poder emprender un camino de restauración de nuestro país".
PRESIDENTE PIDIÓ PRUEBAS
Este domingo, un congresista oficialista Miguel de la Espriella, admitió que unos 40 políticos -entre ellos algunos que ahora son funcionarios del gobierno- firmaron con los paramilitares un pacto para buscar el poder a través de un movimiento en 2001, un año antes de la elección de Uribe.
De la Espriella dijo que el objetivo de ese pacto era crear un movimiento nacional que "defendiera las tesis de las Autodefensas Unidas de Colombia" (AUC, extrema derecha), aunque aseguró que Uribe no tenía conocimiento de ello.
Uribe fue electo en 2002 tras ganar ampliamente las elecciones frente a Serpa, candidato del partido Liberal y este año fue reelecto en unos comicios en los que el dirigente opositor quedó relegado a un tercer lugar, detrás del candidato Carlos Gaviria del izquierdista Polo Democrático.
Hace una semana el presidente Uribe retó a que se presenten pruebas de que haya tenido vínculos con las AUC durante su vida política.
POLÍTICAMENTE COMPROMETIDO
Durante su primer período en la presidencia Uribe, quien llegó al poder prometiendo la derrota militar de las guerrillas de izquierda, realizó una polémica negociación de paz con las AUC, que en abril concluyeron la desmovilización de 31.000 combatientes a cambio de beneficios judiciales.
Estos beneficios incluyen condenas de 5 a 8 años a los paramilitares por unos 9.000 crímenes que se les atribuyen en dos décadas en que operaron para frenar a las guerrillas izquierdistas especialmente en la costa norte y el sureste de Colombia.
A mediados de noviembre, Alvaro Araujo hermano de la canciller y jefe de la bancada en el senado de un partido de la coalición de gobierno, dijo que las investigaciones sobre nexos de congresistas estaban dirigidos a comprometer políticamente al mandatario.