Un gol fue suficiente para que Real Madriz venciera a los Caciques del Diriangén ayer en el Estadio Augusto César Mendoza, de Somoto, en el partido de ida de la semifinal del torneo de Apertura de Primera División, el que tuvo como artífice la anotación del joven Juan Carlos Pauth, que recién había ingresado al terreno de juego.
El conjunto norteño se notó un poco tímido en los primeros minutos. Sin embargo, a medida que transcurría el partido mejoró significativamente, haciendo lucir mal al campeón nacional.
Diriangén jamás dominó la media cancha y se dedicó a cometer faltas para impedir las llegadas claras del club local y en par de ocasiones, el defensa Milton Bustos tuvo que exigirse al máximo para contrarrestar el ímpetu ofensivo de Miguel Ángel Sánchez y Luis Valladares.
Tanto Madriz como Diriangén apostaron inútilmente al pelotazo, para explotar la rapidez de sus hombres en punta, pues el campo está bastante deteriorado, sin grama y con múltiples baches; impedía que los jugadores realizaran maniobras individuales y colectivas que dieran más vistosidad a un encuentro de esta naturaleza.
Ante esta situación el primer tiempo, salpicado de muchas imprecisiones, errores de marca y entrega de balón, finalizó sin goles, provocando el descontento de los aficionados locales.
En el segundo tramo del juego, la actitud del equipo local fue más ofensiva, insinuando sus ansias de triunfo, el Diriangén en tanto no mostró gran mejoría, dando la impresión de conformarse con el 0-0.
Pero al minuto 55 se produjo la expulsión del argentino Juan Carlos Segura por doble amonestación, que dejó al Diriangén en desventaja numérica.
Tras la expulsión Leonidas Rodríguez, técnico de Real Madriz, sustituyó Iván Moreno e ingresó a Pauth para dar más ofensiva a su equipo.
Pauth se convirtió en un dolor de cabeza para los defensores del Diriangén, anotando al minuto 63, luego de un saque de banda por la izquierda.
Jairo Soza peinó el esférico dejando completamente parada la defensa diriambina, lo que capitalizó Pauth, que cerraba en el segundo poste encontrándose con el balón y empujándolo sutilmente con su pierna al fondo del marco de Denis Espinoza.