La Policía Nacional encontró un aparato explosivo de fabricación rusa en una vivienda ubicada en Linda Vista, ayer en horas del mediodía.
La Granada F1 fue encontrada por un trabajador que realizaba una limpieza en una pequeña bodega que está al lado de la casa. En el lugar estaban laborando cuatro trabajadores que realizan remodelaciones en la vivienda.
Ramón Enrique Hernández Torrentes es el trabajador identificado ante las autoridades policiales con la cédula 0001-250171-0064, quien dijo que el explosivo se encontraba dentro de una bolsa plástica, junto a otra pieza de un AK.
“Venimos a trabajar entre las 8:00 a.m. y las 9:00 a.m. cuando varios trabajadores empezaron a limpiar el porche y resto de la casa, porque aquí hacemos unos trabajos de remodelación y fue cuando uno de ellos me dijo que en una caja dentro de una bolsa plástica se encontraban dos explosivos: una granada y un aparato de color verde delgado”, dijo.
Tras agregar que “tuvimos que llamar a la Policía para que se llevaran el artefacto, porque aquí viene mi hijo y los chavalos son muy curiosos, hay que evitar cualquier tragedia”.
La guardia operativa del Distrito Dos preservaba el lugar para evitar que los curiosos ingresaran a la vivienda exponiendo la vida.
Al sitio se presentó una patrulla de la Dirección de Operaciones Especiales (DOE), quienes procedieron a examinar los artefactos constatando que sólo uno de los aparatos de guerra era realmente explosivo.
“Es una granada F1 de origen ruso de mucha potencia, que en este caso no tiene la espoleta, lo que la hace menos peligrosa, pero nunca hay que confiarse de este tipo de aparatos explosivos, ya sabemos que todos contienen nitroglicerina”, expresó el suboficial mayor César Quintana, del DOE.
Añadió: “La granada tiene un seguro plástico para evitar que explote con cualquier golpe, pero no se puede confiar, lo más recomendable es que llamen a la Policía especializada, una explosión de esta granada podría desbaratar las paredes de esta casa”.
ADQUIRIDA HACE 8 MESES
La vivienda está ubicada de los semáforos, tres cuadras abajo.
La propiedad fue adquirida hace ocho meses por Róger Guzmán Salgado, propietario de la librería San Jerónimo, lo que fue confirmado vía telefónica por Marcia Loáisiga, esposa de Guzmán.
La Policía investiga la procedencia del explosivo y las razones por la que el artefacto de guerra se encontraba en esa vivienda.