Daysi Lúquez Castillo se encuentra grave en el Hospital Lenín Fonseca, la acompaña su esposo Isidro Angulo. /LA PRENSA/M. LORÍO
Relato de un náufrago en el río Tuma
Alejandro Flores Valle
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Señala que tragedia fue ocasionada por falta de pericia de lanchero

Un hombre, quien da gracias a Dios por estar vivo y por la habilidad de saber nadar y quien dice ser una de las personas que iba en el bote que naufragó la tarde del pasado lunes, donde cinco personas perdieron la vida y otras trece se salvaron, comentó que sufrió mucho al ver a su esposa, que estaba embarazada, prensada entre una piedra y el bote.

Isidro Angulo, de 38 años, aseguró que la embarcación, que se dio vuelta río arriba, en parte se debió por la falta de pericia de Israel Oporta Castillo, de 28 años, quien comandaba la nave.

Aseguró que el hombre al llegar cerca de una piedra que estaba al centro del río, no pudo esquivarla por lo que el bote se encajó en ésta y se dio vuelta.

Isidro Angulo dijo que de la desesperación se lanzó al agua y salió nadando hasta la orilla del río, pero después se acordó de su esposa Daysi Lúquez Castillo. “Miré hacia donde se había dado vuelta el bote y miré a mi esposa prensada entre el bote y una piedra y con ayuda de unos pescadores y otras personas la sacamos del río”, comenta.

El hecho ocurrió a la 1:30 p.m. del lunes en un sitio conocido como Cascón, ubicado entre las comunidades Casquita (Bocana de Paiwas), y Betaní (La Cruz del Río Grande), en la Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS).

Angulo dijo que en la tragedia su esposa perdió al bebé que tenía una gestación de cuatro meses. La lesionada inicialmente fue trasladada al hospital de Boaco, después la mañana del martes al Bertha Calderón de Managua. Ahora se encuentra grave y con múltiples lesiones en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Antonio Lenín Fonseca.

Isidro Angulo, quien resultó ileso de la tragedia, manifestó que el bote iba sobrecargado con unas 25 personas aproximadamente.

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