El mandatario de El Salvador, Antonio Saca, advirtió ayer al Presidente electo de Nicaragua, Daniel Ortega, que debe actuar bajo márgenes democráticos durante los cinco años de su gestión, que iniciará el próximo diez de enero.
“El tema es no sólo ser elegidos democráticamente, sino actuar democráticamente”, dijo Saca a Ortega, durante un encuentro que sostuvieron en El Salvador.
Ortega, quien ganó la Presidencia con un 38 por ciento del electorado a su favor en los comicios del cinco de noviembre, realizó visitas a los mandatarios de Panamá, Martín Torrijos; Guatemala, Oscar Berger; y Saca, de El Salvador.
El máximo dirigente sandinista gobernó Nicaragua con puño de hierro entre 1979 y 1990, época en la que hubo censura a la prensa nacional y servicio militar obligatorio.
Además, el sistema económico estuvo dominado por el Estado.
NUEVOS MÁRGENES
“Los presidentes en el mundo no tenemos más márgenes que los de la democracia”, añadió Saca a Ortega, al abordar la situación actual.
El ahora Presidente electo vio perder tres elecciones nacionales consecutivas (1990, 1996 y 2001).
En la campañas de 1996 y 2001 sus adversarios recordaron a la población el control estatal que Ortega impuso en el país, durante su gobierno, y la guerra civil entre sandinistas y contras que dejó un aproximado de cincuenta mil muertos.
De hecho, aunque Ortega ganó los recientes comicios gracias a reformas constitucionales que le favorecieron y a la división del bloque liberal que históricamente lo ha derrotado, un 62 por ciento de los votantes se declaró en su contra.
Para Saca, Ortega debe gobernar bajo un irrestricto respeto “a la libertad, a la propiedad privada, a las inversiones”.
Durante su corta estadía en El Salvador, Ortega pidió no recordar la década de los ochenta.
FSLN CON INFORMACIÓN CENTRALIZADA
Sin embargo, los primeros movimientos de Ortega hacia el exterior tuvieron como principal característica en Nicaragua un silencio total del área de comunicación de la Secretaría del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), que dirige Rosario Murillo, esposa del mandatario electo.
Ayer, el Vicepresidente electo, el liberal disidente Jaime Morales Carazo, y el diputado José Figueroa justificaron el viaje al exterior sin que la información fuese del conocimiento de la prensa local y de la población del país.
“Él (Ortega) va en plano personal, lo acompaña su señora (Rosario Murillo) y eso es lo más lógico”, indicó Morales Carazo.
El todavía diputado añadió que él mismo viajó a Costa Rica recientemente y que pronto lo hará a Honduras, pero sin darlo a conocer públicamente.
Para Morales Carazo, Ortega no tiene obligación de informar de sus viajes al exterior, mientras no tenga una credencial oficial por parte de las autoridades electorales como nuevo Presidente.
“Él (Ortega) visita en su plan personal, investido de la voluntad popular, eso sí es irreversible e incuestionable, a presidentes y amigos del área, y posiblemente a otros presidentes, esperando que venga la oficialización de las elecciones”, mantuvo Morales Carazo.
MURILLO MANDA
Asimismo, Morales Carazo y Figueroa aceptaron que es Murillo quien manda en lo relativo a la información que sobre Ortega proporciona el FSLN.
“No manejo el área de comunicación social ni del Frente Sandinista ni del gobierno”, alcanzó a decir Morales Carazo.
Consultado Figueroa acerca de por qué no se informó acerca del primer viaje de Ortega al exterior, como Presidente electo, contestó: “Yo no te podría dar opinión, porque no manejo la Secretaría de Comunicación, hay que hablar con ella (Rosario Murillo)”.
ORTEGA MANTIENE DISCURSO DE TRANQUILIDAD
Por otro lado, tanto en Panamá, como Guatemala y El Salvador, Ortega reafirmó su discurso de que respetará la propiedad y empresa privada.
Asimismo, abogó por la unidad de Centroamérica, que según dijo “está viviendo una nueva etapa, donde el gran mal que tenemos que erradicar es la pobreza, la extrema pobreza, el desempleo y el hambre”.