Molestos porque sus clientes no recibirán indemnizaciones económicas por ser víctimas del asalto frustrado a una sucursal bancaria de Monteverde, varios abogados apelarán parte del fallo que el Tribunal de Juicio de Puntarenas dictó en contra del nicaragüense Erlin Hurtado.
Las víctimas y sus abogados están satisfechos por los 50 años que Hurtado deberá permanecer encarcelado por varios delitos, no así con la sentencia del Tribunal que ordena a este nicaragüense a pagar cerca de 200 millones de colones (cerca de 390 mil dólares), pues sabe que Erlin no les pagará “porque no tiene ni dónde caer muerto”.
Por eso remitirán un recurso de casación a la Sala Tercera de la Corte Suprema de Justicia, en busca que se cambie el dictamen de la demanda civil que busca indemnizaciones a los afectados, no así de la penal.
En la demanda civil, cinco abogados de las 22 víctimas solicitaron a Hurtado, al Banco Nacional, al Estado y a la empresa de seguridad Delta, 1,800 millones de colones (unos 3.5 millones de dólares) en indemnizaciones, pero el jurado absolvió a todas las instituciones.
El Tribunal de Juicio, integrado por Marvin Cerdas Montano y Ronald Nicolás Alvarado, rechazó las demandas millonarias contra las otras entidades porque, básicamente, el delito lo cometió un tercero.
“Es una burla que sólo a Hurtado se le haya condenado a pagar, porque como todos saben, él no tiene bienes (con qué responder)”, dijo el abogado William Guido, quien representaba a 11 víctimas.
“Hay gente lesionada y afectada. Todos quedaron en desamparo”, agregó después de escuchar la sentencia.
Andrés Pérez, otro representante de las víctimas, dijo que con este fallo a muchas víctimas les negaron el derecho de ser indemnizadas.
Uno de los sobrevivientes que sufrió mayores daños es Gerardo Céspedes, quien a quemarropa recibió impactos de balas en su mejilla izquierda, el hombro y distintas partes del cuerpo.
Fue rescatado tras 23 horas, “hecho un coágulo y con los brazos quebrados”, gracias a que detuvo las hemorragias prensándose las heridas con sus dedos y los cuerpos de los fallecidos. Fue sometido a 11 cirugías, perdió un ojo, la movilidad en el hombro y de varios dedos.