Cuatro víctimas de la explosión del taller ilegal de Nandaime, ocurrida el 14 de noviembre, viajarán en las próximas horas a Estados Unidos, donde serán tratados por un grupo de especialistas norteamericanos, a la vez que se reportó la muerte de otros tres quemados, por lo que el número de fallecidos asciende a nueve.
Por otra parte, el ministro del Trabajo (Mitrab), Virgilio Gurdián, informó ayer el cierre definitivo del taller donde ocurrió la explosión en Nandaime.
La titular del Ministerio de Salud, Margarita Gurdián, aseguró ayer que fue el propio presidente Enrique Bolaños quien realizó las gestiones para que dos afectados, internos en el Hospital Lenín Fonseca, de Managua, y otros dos que permanecen en el hospital de Granada, sean trasladados a Estados Unidos.
Se supo que los médicos nicaragüenses evaluaron a los quemados y determinaron a los que requerían mayor atención.
“Estamos poniendo todo de nuestra parte, dándoles atención las 24 horas del día, pero don Enrique ha solicitado ayuda al Comando Sur (de Estados Unidos) a través de la Embajada y hoy (ayer) nos comunicaron que será posible el traslado”, informó ayer la ministra Margarita Gurdián, después de inaugurar un centro de salud en el municipio Villa El Carmen. Los pacientes serán internados en el Hospital General e Infantil Shrine, de Massachussets.
NUEVE VÍCTIMAS fatales
Con las muertes de Jenny Reyes López, de 16 años, Manuela de Jesús Marín, y Tony García Álvarez, de 16, en el Hospital Lenín Fonseca, llegan a nueve los fallecidos por la explosión de Nandaime.
El doctor Julio César Caldera, director general del Hospital Lenín Fonseca, informó que los demás pacientes se encuentran en estado crítico.
El médico dijo que al mediodía de ayer fueron trasladados a ese centro asistencial dos pacientes que se encontraban en el Hospital Amistad Japón Nicaragua, de Granada, se trata de Marlon Mendieta, de 26 años y Yeffry Daniel Umaña, de 18.
CIERRE DE TALLER
Mario Obando Flores, inspector departamental del Ministerio del Trabajo (Mitrab), de Granada, dio a conocer la mañana de ayer, a través de la resolución número 030-2006, el cierre definitivo del taller que explotó en Nandaime, cuyos dueños son Martha Ortiz y José Zelaya, por lo que deberán pagar una multa de 10 mil córdobas.
El documento detalla que también deberán pagar una indemnización de 620 días de salario, por cada fallecido, a los familiares, esto equivale a 24 mil 719 córdobas por cada víctima.
También deberán pagar las secuelas a los sobrevivientes del incidente, así como una multa de 18 mil 190 córdobas, porque tenían siete menores laborando en el taller.