Los escándalos por nexos de políticos oficialistas con paramilitares de ultraderecha y la falsificación de atentados por parte de oficiales del Ejército, para atribuirlos a la guerrilla de las FARC, pusieron en entredicho a dos miembros del gabinete del presidente Álvaro Uribe.
Ambos ministros enfrentan ahora la posibilidad de sendos debates en el Congreso y pedidos para que renuncien.
Sin embargo, el mandatario señaló que no contempla la posibilidad de que el Ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, salga del gabinete, después que la Fiscalía vinculó a dos oficiales con el montaje de falsos atentados de los que se acusó a las marxistas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
“Eso ni siquiera se discute”, dijo Uribe. Poco después pidió a los militares implicados que “expliquen con claridad a la justicia y a la opinión pública todas sus actuaciones”.
El viernes, Uribe había salido en defensa de otro ministro, la canciller María Consuelo Araujo, después que su hermano y líder de la bancada en el congreso de un partido de la coalición gobernante, admitió que sostuvo reuniones con un jefe paramilitar. Álvaro Araujo, reconoció que se encontró al menos dos veces con el ahora desmovilizado jefe paramilitar Rodrigo Tovar (“Jorge 40”) cuando éste todavía estaba alzado en armas.
En el marco de esa investigación, tres parlamentarios y una ex congresista —todos oficialistas— fueron detenidos mientras permanece fugitivo el ex embajador en Chile, Salvador Arana.
Voceros liberales anunciaron que planean convocar un debate contra Santos, quien hace apenas unas semanas acusó a dos congresistas de esa colectividad por desmoralizar a la fuerza pública, en una sesión en la que negó las acusaciones contra los dos militares comprometidos en los falsos atentados.
Uno de ellos, el mayor Javier Hermida, prometió que entregará a los fiscales detalles de la operación en que se aseguró descubrieron explosivos con los cuales supuestamente las FARC iban a atentar en Bogotá, en los días previos a la posesión de Uribe para un segundo período. Hermida, tras negar la acusación, señaló que está dispuesto a demostrar que se trataba de una “tarea de inteligencia”.