El presidente venezolano, Hugo Chávez, siguió en Ecuador la estrategia con la que perdió aliados en Perú y México, dentro del pulso con Estados Unidos por la influencia regional, aunque en el caso ecuatoriano su intervención parece no haber tenido mayor impacto en los electores.
Tras un silencio que sugirió escarmiento por las derrotas del nacionalista peruano Ollanta Humala y del líder de izquierda mexicano Andrés Manuel López Obrador, por quienes tomó partido, Chávez atacó hace dos semanas al candidato Álvaro Noboa llamándolo “fundamentalista de ultraderecha” y “explotador de niños”.
El mandatario, amigo del aspirante de izquierda Rafael Correa, quien disputará con Noboa el balotaje del domingo, deslizó que el multimillonario ganó con fraude la primera vuelta electoral del 15 de octubre, y desestimó su anuncio de romper relaciones con Cuba y Venezuela si gana la Presidencia.
“Más temprano que tarde no quedarán gobiernos de esa calaña en América Latina”, sentenció Chávez, quien en su momento también criticó al presidente peruano, Alan García —enfrentándose de paso al entonces jefe de Estado, Alejandro Toledo—, y al gobernante electo de México, Felipe Calderón.
La descarga del mandatario —que apoyó la candidatura de Evo Morales en Bolivia y la reelección de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil— intentó ser capitalizada por Noboa, cercano a Washington, señalando que confirmaba su denuncia de que Chávez financia a Correa, a quien llamó “títere” del líder venezolano.
“No vamos a permitir que el país sea una colonia del imperialismo de Chávez y de Fidel Castro”, dijo.
Por el contrario, Correa se desmarcó negando que significara un respaldo a su candidatura —no obstante que simpatiza con Chávez—, mientras que el presidente Alfredo Palacio protestó ante Caracas por considerarla una “injerencia”.
Si bien caldeó el contrapunteo entre los aspirantes, la irrupción de Chávez parece no haber tenido impacto en la tendencia electoral, que señala un empate técnico.
“Esa intervención ha sido usada por Noboa para deslegitimar a su adversario, pero las últimas previsiones estadísticas indican que no ha afectado en la magnitud que lo hizo en Perú, por ejemplo”, dijo este miércoles a la AFP el director de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), Adrián Bonilla.
“Ecuador es muy distinto a Perú y México, de manera que es improbable una réplica de lo que ocurrió en esos países”, agregó Bonilla, indicando que Chávez “es uno de los muchos ejes de la campaña, no el principal”.
A su vez, el analista Fabián Corral estimó “imposible” determinar si Chávez sufrirá también un traspié en Ecuador o si sus declaraciones inclinaron la balanza. “Eso sólo se sabrá tras las elecciones”, sostuvo.