MEXICO. - El gobierno presentó el sábado un esperado informe en el que por primera vez culpa a los más altos niveles de comando de tres ex presidencias con una serie de masacres, torturas y asesinatos de militantes de izquierda entre las décadas de 1960 y 1980.
Basado en parte en documentos que habían sido considerados secretos de Estado, el texto publicado en la internet pone fin a cinco años de investigaciones por parte de un fiscal especial nombrado por el presidente Vicente Fox para aclarar diversos crímenes del pasado, entre ellos una masacre de estudiantes ocurrida en 1968 en la Plaza de Tlateloco de la ciudad de México, y la desaparición de cientos de militantes de izquierda entre las décadas de 1970 y principios de la de 1980.
El informe señala que el régimen autoritario, en sus niveles más altos de comando, rompió la ley y cometió crímenes contra la humanidad que resultaron en masacres, desapariciones forzosas, tortura generalizada y genocidio, para tratar de destruir un sector de la sociedad que era considerado su enemigo ideológico.
El investigador Ignacio Carrillo, nombrado en noviembre del 2001, entregó su informe a la Procuraduría General de la República el viernes por la noche. Posteriormente, el documento fue publicado en la internet y Carrillo dijo que sería presentado durante una ceremonia antes de que el presidente Fox deje el cargo el 1 de diciembre.
GOBIERNO DEBE ACTUAR
Los incidentes ocurrieron durante los gobiernos de Gustavo Díaz Ordaz, Luis Echeverría y José López Portillo.
Al preguntarle The Associated Press si los mandatarios estaban al tanto de las atrocidades pero no hicieron nada al respecto, Carrillo respondió que sí.
Hasta ahora, muchos de los casos se basaban solamente en declaraciones de testigos.
Carrillo dijo que el informe era solamente el principio y que el gobierno mexicano debe de actuar contra los responsables si quiere evitar otras atrocidades en el futuro, además de compensar a las víctimas.
"No se trató de sólo los comportamientos de ciertos individuos. Era la consecuencia de un plan autorizado para acabar con las disidencias políticas", dijo Carrillo.
Fox prometió actuar contra los autores de crímenes políticos cuando fue elegido en el 2000, poniéndole fin a 71 años de monopolio político del Partido Revolucionario Institucional.
Sin embargo, las cortes mexicanas han bloqueado los esfuerzos de Carrillo para detener a Echeverría, el único de los mandatarios implicados que continúa con vida.
Carrillo denunció la mala conducta de legisladores y jueces que en estos años han promovido la impunidad con falsas distorsiones de la ley y reformas a ésta.
En julio, un juez federal retiró los cargos por genocidio contra Echeverría, al determinar que habría prescrito luego de 30 años. Echeverría, de 84 años, había estado detenido en su casa durante una semana, bajo cargos de haber organizado una masacre de estudiantes cuando era secretario de Gobernación en 1968. Fue la primera vez que acusaciones similares fueron presentadas contra un ex presidente mexicano.