LA PAZ. - Seis de los nueve prefectos (gobernadores) del país rompieron relaciones con el presidente Evo Morales al que acusaron de "prepotencia política" en medio de un clima de crecientes tensiones sociales y políticas.
Bolivia cuenta con nueve prefecturas (gobernaciones) y sus titulares fueron elegidos por voto ciudadano, por primera vez, en las elecciones de diciembre. Anteriormente eran designados por los presidentes. Seis de los prefectos son adversarios de Morales y los otros tres son afines al mandatario.
Los prefectos de Santa Cruz, Beni, Pando, Tarija, La Paz y Cochabamba acordaron además no concurrir a ninguna convocatoria de Morales en tanto el gobierno no modifique su conducta de vulneración de la ley y de desestabilización institucional, señala un comunicado conjunto publicado el domingo en la prensa.
La resolución emergió de una reunión que esos prefectos realizaron el sábado en Trinidad, al noreste de La Paz.
El país observa con preocupación la conducta del gobierno que lleva el sello de la prepotencia política, la burla de las leyes y un profundo sentido antidemocrático, indica.
Los prefectos también se quejan de un acoso político promovido por el gobierno en su contra con el supuesto propósito de destituirlos ante lo cual convocaron a un encuentro nacional para defender la legalidad, la democracia y la unidad del país.
PROYECTO DE LEY
La gota que rebasó el vaso fue un proyecto de ley promovido por el gobierno que facultaría al Congreso y el presidente de la república a destituir a los prefectos por mal desempeño de funciones.
En su resolución, los prefectos también rechazan el reglamento de debates que le otorga a la mayoría oficialista el control de la Asamblea Constituyente y la posibilidad de dirigir las reformas constitucionales las que serán aprobadas por mayoría en contra de los opositores que reclamaban dos tercios de voto para cada enmienda.
Un grupo de asambleístas y lagisladores continuaba en huelga de hambre el domingo en rechazo al reglamento aprobado con el voto de la mayoría oficialista.
Es el momento de poner un freno al gobierno, de lo contrario en poco tiempo podremos vernos enfrentados con un gobierno totalitario, dijo el domingo el empresario y asambleísta Samuel Doria Medina, declarado en huelga de hambre.
Morales dijo el sábado en un acto público que el voto mayoritario que ganó en las elecciones y en las comicios para la Asamblea Constituyente en julio, reclama cambios. El mandatario anunció anteriormente que refundará Bolivia y la Constituyente es una de sus mayores metas.
MARCHA DE LOS EMPRESARIOS
Para el martes se anuncia una marcha de los empresarios agropecuarios en Santa Cruz, en el oriente de Bolivia, en contra de una ley de tierras que busca aprobar el gobierno. En forma paralela, más de mil indígenas marchan hacia La Paz para presionar a los legisladores a aprobar la norma que busca revertir latifundios improductivos para redistribuirlos entre campesinos pobres.
Los dirigentes cívicos de Santa Cruz, donde están los mayores opositores de Morales, respaldaron la movilización de los agropecuarios y también rechazan el polémico reglamento de debates.