Por primera vez en mucho tiempo el tema del celibato vuelve al tapete, ya que la Santa Sede decidió debatir sobre el controversial tema que tiene que ver con el casamiento de los sacerdotes católicos.
El Papa Benedicto XVI convocó el pasado jueves a la curia eclesiástica para evaluar este espinoso tema, sin embargo cerró toda esperanza a la propuesta de abolinar el celibato, mientras a la vez exigió “una sólida formación humana y cristiana” para seminaristas y sacerdotes ordenados.
Recientemente el Vaticano anunció que ha decidido debatir los “pedidos de liberación” del celibato, así como el deseo de que se readmita en el sacerdocio a sacerdotes que en los últimos años dejaron el ministerio para casarse, pero tampoco esto fue aceptado por la Santa Sede.
Entre los casos más sonados de curas excomulgados por contraer matrimonio está el del arzobispo africano Emmanuel Milingo, de 76 años, quien hace poco puso en una situación incómoda al Vaticano al defender el derecho al matrimonio de los sacerdotes y casarse con una mujer coreana integrante de la secta Moon.
En Nicaragua existen casos de sacerdotes y religiosos que han abandonado el ministerio para casarse y hacer vida familiar, condición que le prohíbe el celibato sacerdotal.
Sin embargo, para el padre Eddy Rojas, quien decide ser sacerdote lo hace libre y espontáneamente, comprometiéndose a cumplir los “votos de pobreza, obediencia y castidad”.
Añadió que “para esto se requiere una madurez humana y cristiana, aceptando el llamado de Dios”, manifestó.
NO DEBE SER IMPEDIMENTO
Lo que para la Iglesia católica romana es un impedimento que sus sacerdotes aspiren a casarse, para la Iglesia anglicana no lo constituye, pues sus sacerdotes pueden casarse y formar su familia y a la vez dedicarse al servicio y al ministerio de la Iglesia.
A juicio del sacerdote anglicano, José Luis Vega Miranda, el celibato no es una cuestión dogmática, y si bien es un estado importante en el servicio ministerial, tampoco debería ser obstáculo para que las personas con vocación puedan servir a su iglesia o comunidad en la promoción de la fe y el evangelio.
“Creemos que la persona que está dedicada al servicio de la comunidad o parroquia debe sentirse bien espiritualmente, anímicamente, de manera que sin ser célibe cumpla su labor misionera, pero si decide casarse o es casado y cumple su misión al servicio de la justicia y la conquista de la dignidad de la persona en la dimensión eclesial y la sociedad para nosotros no es problema que se case y tenga su familia. Nos interesa más su servicio que dará y que se sienta bien en su estado civil”, opinó Vega.
A criterio de Vega, el celibato tuvo eficacia y fue necesario en la edad medieval, pero en tiempos modernos “es justo revisarlo y actualizarlo mediante una reforma de la Iglesia católica romana porque las nuevas generaciones van demandando respuestas”, afirmó el sacerdote nicaragüense de la Iglesia anglicana.