El presidente electo Daniel Ortega, del Frente Sandinista, manifestó ayer que “un desafió y un reto” del pueblo de Nicaragua y, en particular de su futura administración, consiste en alcanzar “relaciones respetuosas” con el gobierno y el pueblo de los Estados Unidos.
Ortega gobernó en los años ochenta Nicaragua, tiempo durante el cual mantuvo un enfrentamiento armado con la llamada contrarrevolución, financiada por Estados Unidos.
“Indiscutiblemente que con el pueblo norteamericano siempre ha habido una gran afinidad ya que Nicaragua es un pueblo muy hospitalario, de puertas abiertas para todos los que nos visitan y, en particular, para el pueblo estadounidense”, expresó Ortega.
Señaló que las complejidades se han presentado en las políticas de Estado de los gobernantes norteamericanos y sus relaciones con los países de América Latina, en particular con Nicaragua.
“Un elemento fundamental que tiene que ver con la política de Estados Unidos hacia toda la región es cómo lograr que los norteamericanos correspondan a las decisiones que tenemos los latinoamericanos de establecer relaciones respetuosas en el ámbito político y relaciones justas en el plano comercial y social”, indicó Ortega ante un grupo de intelectuales estadounidenses reunidos en Managua.
Ortega manifestó su deseo de trabajar con el gobierno norteamericano y de respetar el acuerdo comercial DR-Cafta pero al mismo tiempo reconoció que su gobierno fortalecerá relaciones comerciales con países como Venezuela, Bolivia y Cuba.