El primer ministro británico Tony Blair ha admitido por primera vez que la invasión de Irak por las tropas angloestadounidenses ha sido un desastre, en una declaración a la televisión Al Yazira, que posteriormente fue matizada por un portavoz gubernamental.
En una entrevista emitida la noche del viernes con el periodista británico David Frost, una de las estrellas del nuevo canal en inglés de la emisora qatarí, Blair aceptó el planteamiento de que la intervención occidental en Irak “ha sido hasta ahora bastante desastrosa”.
En respuesta a esa afirmación de Frost, el jefe de Gobierno dijo: “Lo ha sido, pero lo que yo le digo a la gente es: ¿Por qué es difícil en Irak?”.
“No lo es por algún accidente en la planificación, sino porque hay una estrategia deliberada —Al Qaeda con insurgentes suní es por una parte y elementos apoyados por Irán con milicias chiíes por la otra— para crear una situación en la que la voluntad de paz de la mayoría es desplazada por la voluntad de guerra de una minoría”, explicó.
Niegan admisión
Ante el revuelo que esta declaración ha causado en el Reino Unido, un portavoz de Blair se apresuró a aclarar que el primer ministro no ha admitido que la violencia en Irak sea un desastre, sino que, simplemente, “estaba aceptando la pregunta de forma educada antes de exponer su punto de vista”.
“Presentarlo como una admisión es una falsedad”, añadió la fuente.
En la misma entrevista, Blair reiteró su llamamiento a Irán y Siria para que se impliquen más en la búsqueda de una solución al conflicto en Oriente Medio ya que, de lo contrario, se enfrentan al aislamiento internacional.
Viajó a Pakistán
El primer ministro británico Tony Blair llegó a Pakistán el sábado para dialogar con el presidente, el general Pervez Musharraf, sobre cómo contener el flujo de radicales islámicos entre sus países y abordar el tema del sangriento resurgimiento Talibán en el vecino Afganistán.
Blair aterrizó en la capital, Islamabad, antes de una reunión con Musharraf programada para el domingo cuando se espera que los líderes estén de acuerdo en nuevos planes para contrarrestar el extremismo, incluyendo aumentar un fondo de ayuda económica para promover la enseñanza moderada en escuelas religiosas y un nuevo impulso a la colaboración en asuntos de inteligencia y antiterrorismo, que incluiría proveer de entrenamiento en ciencias forenses.