Los nicaragüenses han tenido una semana trágica en Costa Rica, ya que al menos seis han perecido entre el pasado sábado y el jueves.
El último fallecido es José Carmelo Amador, de 22 años, quien fue hallado en un camino solitario con golpes y lesiones en la cara y los codos, informó el Organismo de Investigación Judicial (OIJ).
A TRES KILÓMETROS DE FRONTERA
Amador fue hallado en San Carlos, al norte de Costa Rica, a las cinco de la mañana del jueves, cerca de una escuela de la comunidad de Pocosol y a tan sólo tres kilómetros de la frontera con Nicaragua.
El cuerpo fue encontrado por un peón agrícola de la comunidad, de nombre Yilmer Mena, quien vio una especie de bulto mientras se trasladaba a trabajar en una finca.
“Aún estaba un poco oscuro por lo que me aproximé para estar seguro de lo que observaba. Al llegar, me llevé la amarga experiencia de que era un cuerpo humano”, declaró ayer Mena.
Esta muerte es investigada por el OIJ de San Carlos. El nicaragüense se ganaba la vida como vaquero en una finca y es originario de Samaria, poblado del departamento de Río San Juan, Nicaragua. Tenía alrededor de siete años de vivir en Costa Rica.
IDENTIFICAN CUERPO
Otra muerte confirmada es la de la nicaragüense María Concepción Zamora Medina, de 27 años. Ella fue asesinada el sábado anterior en playa Jacó, Puntarenas, pero al momento de su hallazgo se desconocía su identidad y correspondió al OIJ identificarla.
Tras hacer pesquisas en esa localidad, el OIJ encontró la cédula de residencia de la mujer. El cuerpo de esta nicaragüense fue hallado a las cuatro de la mañana del sábado, por un indigente que luego informó a la Policía.
Zamora fue asesinada al parecer por estrangulamiento, pero esto lo investiga el OIJ. Su cuerpo presentaba golpes y mordiscos en el rostro, así como otros golpes en el cráneo.