Nicaragua necesita crear pronto un programa que ayude a prevenir la transmisión vertical del sida (madre a hijo al momento de nacer), expresó la doctora Sheyla Silva, pediatra-infectóloga del Hospital La Mascota, de Managua.
La doctora basó sus declaraciones al informar ayer durante la realización del IX Congreso Nacional de Ginecología y Obstetricia, que al menos 35 niños, hasta los primeros días de octubre, habían sido contagiados por esta vía.
“El número de casos de transmisión vertical es alto, porque se hace una detección tardía de la mujer embarazada con sida, si la detección es temprana la oportunidad de someter a la mujer a varios procedimientos para que el niño no sea contagiado serían mayores”, aseguró la doctora Silva.
Dijo que desde el año 2000 los médicos nicaragüenses vienen detectando cada año unas 14 mujeres embarazadas con sida, cantidad que podría duplicarse si existiera un programa que permitiera a los centros de salud y hospitales, ofrecer la prueba del sida a cualquier mujer en estado de gestación.
ASPECTOS DEL PROGRAMA
Pero este servicio debe ir acompañado con el de una consejería psicológica. Esto permitiría que las futuras madres interactúen con profesionales, quienes las prepararían para sobrellevar las consecuencias de un resultado positivo.
“Hay que hacer las pruebas mucho más accesibles a las personas, dando prioridad a las embarazadas, una prueba rápida que dé un diagnóstico en menos de una hora. Es decir, vas al centro, participás en la consejería, te toman la muestra y en 15 minutos ya está lista; si sale positiva hay que hacer otra prueba para confirmarlo, creo que no es tan difícil”, mencionó la doctora.
CUIDO DEL NIÑO CON VIH
A las mujeres embarazadas conviviendo con el virus del sida, para evitar que el bebé pueda ser contagiado, los médicos le prescriben un tratamiento a base de anti-retrovirales y le programan el parto a las 38 semanas vía cesárea.
Al bebé, una vez nacido, también le suministran anti-retrovirales. A los 18 meses lo someten a varios análisis médicos para saber si fue o no contagiado. A la madre se le prohíbe alimentar al niño con leche materna, pues estudios internacionales dicen que existe un riesgo del 15 hasta 30 por ciento de posibilidades de una transmisión del virus del sida por medio de esta vía.
“El nacimiento del bebé debe ser por cesárea, sin que la mujer inicie trabajo de parto. Cuando la mujer inicia trabajo de parto aumenta el intercambio de sangre entre la madre y el bebé, por lo tanto el riesgo de infección aumenta, puede ser del 25 al 60 por ciento”, añadió la especialista.
En la actualidad los médicos del Hospital La Mascota, además de asistir a los niños enfermos de diabetes e insuficiencia renal, asisten a niños contagiados por el virus del sida.