Mediante un proceso de revisión y análisis, autoridades del Ministerio Público han llegado a la conclusión de que los fiscales deben mejorar su desempeño en la atención de los casos, vinculados a la violencia de género.
Un reciente estudio que se realizó por encargo de la institución, señala que dentro del trabajo cotidiano, los fiscales no le dan prioridad a los delitos relacionados con este fenómeno social, dejando a las víctimas en desventaja frente al sistema de justicia.
La fiscal adjunta, María Lourdes Bolaños, informó ayer que desde hace algún tiempo habían percibido el problema, a través de los reportes que periódicamente reciben de sus funcionarios.
Señaló que con ese estudio confirmaron que el trabajo de los fiscales presenta una serie de debilidades que deben ser corregidas lo más pronto posible para que las víctimas sean atendidas con la calidad y eficiencia necesarias.
Entre las debilidades mencionó el que la investigación de los hechos sobre violencia de género muchas veces está orientada a justificar la acción del acusado.
También mencionó que no existe un criterio unificado de los funcionarios del Ministerio Público en el tratamiento del problema.
También se necesita que los fiscales tengan un conocimiento adecuado sobre la dimensión del problema al momento de entrevistar a las víctimas.
Entre las debilidades del Ministerio Público también está la escasez de personal para atender las diferentes fases del proceso en los casos de violencia de género y la falta de una infraestructura física que permita atender a las víctimas dentro de un ambiente seguro y adecuado.
Según Bolaños, el estudio revela que la Policía Nacional y la Corte Suprema de Justicia tampoco han tenido un buen desempeño en el tratamiento de las víctimas de violencia de género, por lo que consideró necesario que en esas instituciones también se analicen las debilidades.