La presencia de 128 indocumentados peruanos y de la República Popular China, dejados a la deriva en aguas costarricense, en octubre pasado, hace pensar al Director de Migración de Costa Rica, Mario Zamora, que una red de tráfico de ilegales procedente de ese país asiático mantiene una ruta de paso por Centroamérica.
En declaraciones a LA PRENSA, Zamora dijo ayer que hace un mes interceptaron en aguas costarricenses un buque abandonado por su tripulación en alta mar, el cual estaba destinado al tráfico internacional de personas.
“Era un buque de bandera peruana que quedó a la deriva en alta mar, una patrullera costarricense lo interceptó y de pronto encontró en un pequeño barco pesquero, que tendrá capacidad real para 20 personas máximo, que andaba 128 personas a bordo”, explicó Zamora.
Eso significó una alerta migratoria, y una operación humanitaria junto a Estados Unidos que envió una fragata desde California, debido a que las autoridades costarricenses no tenían capacidad de trasladar a los indocumentados a las costas.
“La mafia del Dragón Rojo”
En esa ocasión, las autoridades de Migración de Costa Rica lograron conocer por parte de los indocumentados que el responsable de ese trasiego era “la Mafia del Dragón Rojo”, que pretendía trasladarlos a Estados Unidos con supuestas intenciones de esclavizarlos.
El Diario Extra, de Costa Rica, en una publicación en internet, y atribuyendo a “una fuente oficial” refiere ayer que: “La Mafia del Dragón Rojo tendría células en la embajada nica en el país, así como en la oficina de control de Migración pinolera”.
Sin embargo, Zamora refirió desconocer todo lo relacionado con las aseveraciones de esta publicación, en cuanto a lo sucedido en la sede nicaragüense, en Costa Rica.
El jueves el Ministro de Relaciones Exteriores, Norman Caldera, confirmó que presentaron una denuncia ante la Policía Nacional y el Ministerio de Gobernación por la supuesta falsificación de firmas y sellos de funcionarios de las embajadas de Nicaragua en Costa Rica y Perú.
Aparentemente la falsificación de las visas en las sedes diplomáticas nicaragüenses fue detectada por las incorrecciones del español que tenían los documentos.
“Aquí aparentemente es una cosa fuera (la falsificación de visas) y probablemente en otro continente, donde se están haciendo falsificaciones de varias formas”, sostuvo el jueves el canciller Caldera.
En las investigaciones que efectuó la Policía Nacional en meses pasados, sobre las presuntas irregularidades en el abordaje sin visa a extranjeros, en la Dirección General de Migración y Extranjería (DGME), se destaca, como ejemplo, el caso de tres ciudadanos oriundos de China Popular que viajaron desde Perú con visa de visitante, gracias a una autorización que habría firmado el director de la institución, Fausto Carcabelos.
En ese momento una de las extranjeras, Weizhi Zheng, dijo a la Policía nicaragüense que viajó de China a Perú, donde consiguió visa para entrar a Nicaragua “a través de un amigo chino”.