La comunidad internacional examinará a partir de 2008 cómo renovar el Protocolo de Kyoto para combatir el efecto invernadero, según acordaron sus firmantes en la conferencia de la ONU sobre cambio climático celebrada en Nairobi.
Los 168 signatarios del tratado, reunidos en la capital keniana, “decidieron que la revisión del Protocolo de Kyoto conforme al artículo 9 comience en 2008”, según la resolución adoptada en sesión plenaria.
“Esta revisión estará fundada en las mejores informaciones y evaluaciones científicas, sobre todo en el cuarto informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (GIEC), que será publicado a partir de febrero de 2007”, según el texto. El primer período de compromisos del Protocolo de Kyoto expira en 2012, por lo que la conferencia de Nairobi buscaba fijar un calendario para dar continuidad a la lucha contra el calentamiento del planeta.
El trabajo para 2007
“La duración y el contenido de la revisión serán examinados durante la tercera reunión de las partes”, en diciembre de 2007, y todos los firmantes están “invitados a depositar sus comentarios a partir del 17 de agosto de 2007”, señala la resolución.
Según el ministro finlandés de Medio Ambiente, Jan Erik Enestam, cuyo país ocupa la presidencia de turno de la Unión Europea, este acuerdo “demuestra que no somos turistas frente al cambio climático, sino que podemos tomar las decisiones que importan para reforzar” el Protocolo.
El objetivo de la comunidad internacional es culminar el proceso de revisión lo antes posible, con el fin de disponer del tiempo suficiente para ratificar el nuevo texto antes de 2012.
La conferencia de Nairobi, que arrancó el 6 de noviembre con la presencia de 189 países, ha servido para evidenciar más que nunca que, en palabras del secretario general de la ONU, Kofi Annan, el cambio climático es “una amenaza para la paz y la seguridad, comparable a los conflictos, la pobreza y la proliferación de armas”.
Objeciones de China
El Protocolo de Kyoto incumbe tan sólo a los países industrializados que se comprometieron a reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero, pero, durante la conferencia en la capital keniana, varias fueron las voces que pidieron al Tercer Mundo que se embarcara en esta lucha.
Sin embargo, los países en vías de desarrollo, con China y Arabia Saudita a la cabeza, se mostraron reticentes a asignar los nuevos compromisos a los países más pobres.