Cuando aún no se había dado el pistoletazo oficial para que los equipos de las Grandes Ligas comenzaran a negociar los traspasos de jugadores, varios conjuntos tenían negocios cerrados.
Aramis Ramírez decidió no lanzarse como agente libre y acordó el domingo renovar con los Cachorros de Chicago durante los próximos cinco años por 75 millones dólares.
En el primer día en el que se abre la ventana para las negociaciones, en el que los agentes libres pueden negociar contratos con los 30 equipos de las Grandes Ligas, el pitcher Kerry Wood se quedó ayer con los Cachorros por 1.75 millones de dólares para el próximo año.
Los Yanquis de Nueva York realizaron su segundo traspaso en tres días, al intercambiar a Jaret Wright a los Orioles de Baltimore por el relevista diestro Chris Britton. Como parte del acuerdo, los Yanquis pagarán el año próximo 4 millones de los siete que percibe Wright.
Los gerentes de los equipos de las Grandes Ligas se reunieron ayer en Naples para negociar. El dominicano Alfonso Soriano, Barry Zito, Barry Bonds, el panameño Carlos Lee y Jason Schmidt son algunos de los jugadores que podrían estar en la mesa.
Es bastante probable que se especule con el nombre de Alex Rodríguez en la lista de traspasados, al igual que el del dominicano Manny Ramírez.
Los equipos han estado muy activos apenas ha terminado el campeonato.
La semana pasada San Diego y Cleveland se intercambiaron varios jugadores. Josh Barfield pasó a los Indios a cambio de Kevin Kouzmanoff y Andrew Brown. Luego los Yanquis traspasaron a Gary Sheffield a los Tigres de Detroit por tres pitchers.
Nuevo estadio
Los Mets de Nueva York realizaron ayer una ceremonia para el nuevo estadio de 45,000 plazas que reemplazará al actual Shea Stadium en el 2009.
El estadio de 800 millones de dólares se llamará el CitiField, como parte de una asociación entre los Mets y la empresa financiera Citigroup Inc.
El evento fue ceremonial, ya que la construcción del estadio comenzó hace cuatro meses.
El Shea Stadium se construyó en 1964 y se nombró como tributo al abogado William A. Shea, quien lideró la empresa de traer a Nueva York a un segundo equipo de beisbol, luego que los Dodgers se fueron a Los Ángeles y los Gigantes a San Francisco.
Los Yanquis, por su parte, están construyendo un estadio de 1,000 millones de dólares para 53,000 espectadores que se estrenaría también en el 2009.