Los diputados electos por la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN) y el Partido Liberal Constitucionalista (PLC) coinciden en que la entrada en vigencia de las reformas constitucionales que cederán funciones del Poder Ejecutivo a la Asamblea Nacional contribuirían al “equilibrio democrático” de las fuerzas políticas nacionales.
El miércoles, el presidente electo, Daniel Ortega, apoyó la entrada en vigencia de las reformas constitucionales que fueron postergadas a través de la Ley Marco, a pesar de que esto reduciría sus atribuciones, porque según él “es sano” distribuir el poder entre los diferentes sectores del país.
El diputado electo de la ALN por Managua, Pedro Joaquín Chamorro, indicó que ese partido no ha discutido sobre esta nueva propuesta. Pero señaló que “si el presidente Ortega está conforme con las reformas, pues que se trague su propia medicina”, aludiendo que las reformas constitucionales fueron impulsadas por el mismo Ortega antes de obtener la Presidencia.
Durante su campaña, ALN propuso que las reformas fueran postergadas hasta el 2013.
La diputada electa del MRS, Mónica Baltodano, indicó que las reformas deben ser consultadas con la población.
Mientras, el diputado del PLC, Wilfredo Navarro, celebró la entrada en vigencia de las reformas porque estima que “abonan a un equilibrio más democrático y establecen la necesidad de la búsqueda de acuerdos en consenso en la Asamblea Nacional”.
FALTAN ALIANZAS
Aún se desconoce la composición exacta de la próxima Asamblea Nacional.
Sin embargo, según los resultados preliminares emitidos por el Consejo Supremo Electoral (CSE), ninguno de los cuatro partidos que obtuvieron escaños en el parlamento logra una mayoría de diputados que le garantice la aprobación o rechazo de ésta u otras leyes, por lo que la alianza entre las próximas bancadas resulta elemental.
El martes, Montealegre invitó a los diputados electos en el PLC y MRS a que se unan a su bancada para integrar “una oposición democrática y constructiva” en el nuevo gobierno.
Sin embargo, Navarro negó que esta bancada se una con un partido político que, según él, representó los intereses de los ricos porque ellos en cambio pretenden legislar en favor de los más pobres, prometió.
Carlos Tünnermann, miembro del Movimiento por Nicaragua, lamentó que las reformas constitucionales no fueran sometidas a referendo y que el presidente electo Daniel Ortega haya decidido aplicarlas en su gobierno.
“Nosotros consideramos que siendo consecuentes con nuestros principios, que si la Constitución Política establece un equilibrio de balance entre los poderes del Estado y que éste es un sistema presidencialista, creemos que un híbrido en que se introducen algunos elementos del parlamentarismo sin los controles propios del parlamentarismo, no es bueno para la institucionalidad democrática”, comentó Tünnermann.