La espera comenzó para los equipos de Grandes Ligas interesados en el pitcher japonés Daisuke Matsuzaka.
Su equipo japonés Leones de Seibu informó que ya recibió la oferta más alta por el derecho de 26 años. El club no decidirá si acepta la oferta hasta después de una reunión de su junta de directores, algo que no ocurrirá al menos hasta el viernes.
Se cree que los Yanquis de Nueva York, Mets de Nueva York, Medias Rojas de Boston, Cachorros de Chicago y Rangers de Texas pujaron en la subasta por el derecho de negociar con Matsuzaka, pero la oficina del comisionado de las mayores le ordenó a los equipos que no comenten del tema.
La participación de los Yanquis en la subasta fue confirmada por un directivo del beisbol que habló bajo la condición del anonimato debido a la orden.
La oficina del comisionado, que abrió la subasta el jueves, le notificó a la oficina del comisionado del béisbol japonés la suma de la oferta más alta, pero sin identificar al equipo que la hizo. El equipo y la cantidad sólo serán revelados si los Leones aceptan la oferta.
Seibu tiene hasta el martes para tomar una decisión.
Si la oferta es aceptada, el equipo de Grandes Ligas tiene 30 días para llegar a un acuerdo con Matsuzaka, quien es representado por el agente Scott Boras. Los Leones sólo reciben el dinero si el lanzador firma un contrato de Grandes Ligas.
Matsuzaka fue el más valioso del Clásico Mundial de Beisbol, y tuve récord de 17-5 con 2.13 de efectividad y 200 ponches este año en la liga del Pacífico.
Gooden sale de prisión
En La Florida, el retirado pitcher Dwight Gooden salió ayer de prisión tras cumplir su condena por usar cocaína e incumplir las reglas de su libertad condicional.
Gooden, de 41 años, salió de la institución correccional de Gainesville y ya no está sujeto a la libertad condicional, dijo la vocero del departamento de cárceles Gretl Plessinger.
El ex astro estuvo unos siete meses preso, al sumar el tiempo que pasó en la cárcel y en una centro de tratamiento para la drogadicción. La condena original fue de un año y un día.
En abril, Gooden prefirió ir a la cárcel en lugar de mantenerse en libertad condicional. De haber incumplido nuevamente con las condiciones encaraba hasta cinco años tras las rejas.