El presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), Erwin Krüger, declaró a LA PRENSA que ese sector está dispuesto a trabajar con el nuevo gobierno de Daniel Ortega y, si es posible, reiniciarán el diálogo nacional que quedó inconcluso a principios de este año.
Krüger informó que felicitó al Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) como partido ganador de las elecciones nacionales.
El Cosep aprobó ayer una carta en la que expresa las felicitaciones al Presidente electo y la disposición de la empresa privada de seguir trabajando por el desarrollo del país.
“El verdadero patriotismo está en lograr los objetivos de la nación”, dijo Erwin Krüger, quien repitió las palabras con que el candidato presidencial Eduardo Montealegre deseó éxito al Presidente electo, ya que eso significaría también éxito para Nicaragua.
PROPONEN TRABAJARJUNTOS
Para el Cosep, lejos de las rencillas políticas que puedan existir, lo más importante ahora es que la empresa privada y el Gobierno logren coordinarse para trabajar en pro del crecimiento económico del país y la disminución de la pobreza.
“Queremos que se tenga éxito y trabajemos todos juntos, que se profundice más la reconciliación en Nicaragua. Asumamos (la empresa privada) la responsabilidad de resolver el problema de la pobreza en Nicaragua, la pobreza no sólo es responsabilidad del Gobierno”, agregó Krüger.
ESPERAN QUE ORTEGA RESPETE
Para los empresarios, el compromiso que hizo el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) en sus tiempos de campaña, cuando prometió respetar la propiedad privada, es una garantía a la que le darán un voto de confianza.
“Queremos trabajar con estrecha colaboración con las nuevas autoridades, para que juntos saquemos al país adelante”, dijo Krüger.
“Él (Daniel Ortega) ha dicho que va a respetar a la empresa privada, que no sólo quiere trabajar con la empresa privada y con la inversión. Para nosotros es muy buena señal y por esa razón dijimos 'si quieren trabajar con nosotros, nosotros también queremos trabajar con ellos'. Ya es otro mundo, y es otro país”, apuntó el presidente del Cosep.
LAS RELACIONES INTERNACIONALES
Las estrechas relaciones que mantiene el FSLN con Venezuela, Bolivia y Cuba, países tachados por tener a la cabeza gobiernos de izquierda ortodoxa, no significan ningún inconveniente para los empresarios del Cosep.
“No le vemos problemas a las relaciones con ningún país del mundo. Nicaragua es un país democrático y el modelo de desarrollo es potestad de los nicaragüenses”, afirmó Krüger.
“Vamos a trabajar con el nuevo gobierno, como empresa privada, dentro del marco de una economía de mercado. Entiendo que el Presidente electo está consciente de nuestra estrategia y lo que queremos es trabajar juntos”, expresó el presidente de la organización empresarial.
ECONOMÍA DE AUSTERIDAD
Dentro de las aspiraciones de los empresarios persiste la seguridad de que Nicaragua no puede retroceder al sistema económico que vivió en la década de 1980.
El Cosep no ve posible que el nuevo gobierno vuelva a implementar las medidas económicas que llevaron a Nicaragua a una inflación histórica del 33 mil por ciento en su peor momento.
Para Krüger, esa “fue otra coyuntura”.
Ahora, no queda más que “reconocer como democrático el proceso a través del cual (Ortega) obtuvo el triunfo de las elecciones”, puntualizó.